Kayla's POV
Mentiría si no os dijese que estaba nerviosa, por una parte confiaba en Brad, al menos lo hacia la mayor parte del tiempo, pero debía admitir que aún y así estaba algo asustada acerca del misterioso lugar a donde me llevaba. A los pocos segundos de arrancar Brad había encendido el reproductor por lo que la música inundaba el coche relajando el ambiente. De repente sentí una ligera presión en mi muslo que me hizo sobresaltarme.
-Tranquila, no estés tan tensa no te voy a hacer nada-dijo Brad cuidando en sus palabras para no alterarme más.
-Sólo estoy un poco nerviosa-murmuré respirando entrecortadamente
-¿Sólo un poco?-se burló, sabía que estaba sonriendo
-Sí, es algo que suele pasar cuando te encierran en un coche, te vendan los ojos y te llevan a un lugar desconocido y lejano de aquí-rodé los ojos a pesar de que no me podía ver
-Oye si lo dices así suena mal
Giré el rostro hasta hacia su asiento y puse mi mejor cara de ofensa, que no pudiese verlo no me impedía intentar asesinarlo con la mente. Escuché su suave risa y supuse que se había volteado a mirarme.
-Relájate y veras como todo va mejor.
-Seguro-refunfuñé volviendo a recostarme en el asiento y cruzar mis brazos
El coche volvió a quedar en silencio solo roto por la música del reproductor. Me permití relajarme, la verdad es que estaba muy cómoda, quitando, claro está, el hecho de que no tenía ni la más remota idea de a dónde nos dirigíamos. Los segundos se convirtieron en minutos y los minutos me parecían horas, si al menos pudiese ver me entretendría en mirar por la ventana pero ahora solo podía dormirme, cosa que mis nervios me impedían. Entonces una melodía reconocida para mí salió por los altavoces. Con una ligera sonrisa en el rostro comencé a llevar el ritmo y a cantar para mis adentros. Me sorprendí al comprobar que sabía las siguientes canciones y me dejé llevar por la música, haciendo que mis interminables horas volvieran a ser minutos.
-Tienes una voz preciosa-escuché decir a Brad a través de la música.
No me había dado cuenta de que estaba cantando en voz alta hasta que lo comentó. En ese instante me callé y borré mi sonrisa, me cuerpo se tensó hasta el último músculo y yo simplemente me recargué hacia la ventana.
-Solo era un cumplido-dijo al notar mi cambio de actitud, la voz de Brad precia sorprendida y ligeramente molesta.
Me escondí más en el asiento y recargué mi frente sobre el frio cristal. De nuevo una marea de sentimientos me hundía más en el pasado. El resto del camino volvió a ser mudo por nuestra parte, un silencio incómodo que lo único que conseguía es que el ambiente se fuese cargando de tensión. Suspiré pesadamente y sentí como el coche frenaba de golpe, lanzándome hacia adelante y provocando que el cinturón de seguridad se me incrustase en la piel, pero a pesar de ello no sentí que ningún coche pitase o que la gente nos chillase.
-Se acabó-gruño Brad a mi lado
Con la respiración agitada me giré en dirección a su voz y sentí su aliento chocar contra mis labios. Con el aire atascado en los pulmones fui testigo de la maravillosa sensación de tener las manos de Brad entre mi cabello y su tibia respiración contra mi boca que, siendo ella golosa, se encontraba abierta absorbiendo esa maravillosa sensación. La tela se deslizó con suavidad por mi rostro en cuento el nudo estuvo desecho y contemple esos ojos grises que me robaban el aliento.
-¿Por qué estas así?-su ceño estaba fruncido y podía leer la intriga y el enojo en su mirada y algo más que no supe identificar
No respondí, solo lo miré.
ESTÁS LEYENDO
Adoptada por el popular
Lãng mạnTodos tenemos pesadillas, son nuestros peores temores hechos realidad, nuestra debilidad sacada a la luz, nuestra vida destruida en pocos segundos. Todos tenemos pesadillas que nos parecen aterradoras, pero al despertarnos desaparecen. Ojalá mi vida...
