Kayla’s POV
Me revolví debido a los rayos del sol que daban directamente en mi rostro, acurrucándome más entre las mantas. Un momento, estaba en mi cama. Me desperté e incorporé para confirmar que efectivamente me encontraba en mi cuarto bajo la suavidad y calor de mis mantas. Ahora la pregunta era como había llegado hasta allí, lo más seguro era que Sarah o Ryan me hubiesen cargado a mi habitación. Espero que por lo menos no me pregunten acerca de que hacía fuera con el frio que hacía. Miré el reloj, ocho y media. Mierda voy tarde. Corriendo me levanté de la cama y me puse lo primero que cogí, sin pararme siquiera a mirarme en el espejo nada más que para hacerme una rápida coleta. Bajé las escaleras como una loca y comprobé que la casa ya se encontraba vacía. Cogí un par de magdalenas y me preparé para correr como jamás lo había hecho en mi vida. Tenía que llegar en quince minutos al instituto, imposible, la primera hora me la perdería.
-¿En serio hoy piensas ir caminando?-me interrumpió una voz a mitad de las escaleras
Me giré y comprobé que la voz provenía de Brad, esté se encontraba mirándome sentado en el final de las escaleras que conectan con la entrada. No entendía por qué me preguntaba eso, él sabía que no me gustaba estar cerca de él y que haría lo posible por no estar mucho rato a su alrededor.
-Sí-respondí sin más dispuesta a seguir con mi camino
-¿Es en serio?-no le hice caso y seguí con mi camino, andaba con la cabeza gacha y los auriculares cuando alguien se puso delante de mí- Escúchame-dijo Brad quitándome los auriculares de los oídos lentamente, incluso delicadamente diría yo
-¿Qué?
-Vas a llegar tarde por mucho que te des prisa-dijo sin dejar de mirarme
-Lo sé, por eso no corro
-Venga sé que no quieres estar cerca de mí pero ¿de veras piensas perderte las clases por eso? A ti te importan mucho las notas y sé que no te gusta saltarte ninguna lección
Gruñí ante sus palabras, en cierto modo tenía razón, odiaba faltar a clase, no podía perderme una lección por insignificante que sea, incluso había llegado a ir enferma al instituto solo con no saltarme una exposición. Pero no sabía si sería capaz de aguantar estar un par de minutos con Brad. Su arrogancia era exasperante y su ego solo parecía crecer a medida que los segundos pasaban, pero al fin y al cabo él era la única opción de llegar puntual.
-Me ofende que te arriesgues a estropear tu fantástico historial de asistencia sólo por no querer compartir el mismo espacio que yo-dijo apretando los labios y dirigiéndose a su Ferrari blanco.
-Espera-lo paré a mitad de camino agarrándolo del brazo antes de que se subiese a su coche- Iré contigo
-No-dijo mirándome
-¿No?-pregunté indignada
-Si no me lo pides no te llevaré-sonrió de medio lado con picardía
Entrecerré los ojos y los miré amenazante lo que solo hizo que su sonrisa creciese.
-El tiempo corre-dijo sin borrar su estúpida sonrisa
Rodé los ojos.
-Está bien. ¿Me puedes llevar?-solté rápidamente de forma casi inentendible
-Perdona podrías repetirlo más despacio-dijo haciendo un cuenco en su oreja en señal de que no oía, yo simplemente agaché la cabeza y me tragué el poco orgullo que me quedaba
-¿Me puedes llevar?
-Por supuesto-aunque no lo veía estaba segura de que tenía otra vez esa estúpida sonrisa en su rostro
ESTÁS LEYENDO
Adoptada por el popular
RomansaTodos tenemos pesadillas, son nuestros peores temores hechos realidad, nuestra debilidad sacada a la luz, nuestra vida destruida en pocos segundos. Todos tenemos pesadillas que nos parecen aterradoras, pero al despertarnos desaparecen. Ojalá mi vida...
