12. Viernes extraños

13.4K 769 88
                                        

Kayla's POV

Mentiría si os dijese que las palabras de Brad no me afectaron, porque si lo hicieron. Pero eso es algo que intento esconder en lo más profundo de mi mente. Para mi suerte no nos cruzamos para nada en la semana y esperaba que hoy siguiese así. Viernes, por fin llegó el tan deseado día en que me libraría de mi rutina de malas miradas, cuchicheos y palizas a escondidas. Sí, Katherine y sus secuaces siguen esperándome entre clases y golpeándome hasta casi hacerme perder la conciencia. La verdad es que deberá de estaba acostumbrada ya a las palizas, debido a que siempre fueron algo constante, aunque no tanto como ahora. Mi apetito era mayo y los mareos habían desaparecido, creo que por eso antes aparecían.

Por suerte el fin de semana estaba a tan solo dos clases de distancia, y ya podía sentir la libertad. Me encontraba saliendo al patio esquivando las diversas mesas en busca de Sharon, había llegado tarde y no compartimos ninguna clase por la mañana, así que aún no la he visto. La divisé sentada bajo un gran árbol con una agradable sombra. Me dirigía hacia allí cuando choque con alguien por culpa de ir con la cabeza gancha.

-Pe...perdón, no te había visto-me disculpo un poco cohibida

-No pasa nada, ha sido un agradable golpe-contesta con voz amable

Alzo la mirada y me encuentro con un chico alto. Su cabello castaño oscuro en contraste con su pálida piel y de ojos verde oliva. Hay que admitir que estaba bastante bien, se notaba que hace ejercicio pues sus músculos estaban marcados debajo de su camiseta azul. Me quedé tan embobada admirando al perfecto espécimen humano que tenía en frente de mí que no me percaté de que no me había movido del sitio.

-Parece que los dos nos llevamos un sorpresa-dijo sonriendo ligeramente al darse cuenta de que no le quitaba el ojo de encima

Dios, hasta su sonrisa era jodidamente perfecta. En el momento en el que dijo sus palabras pude sentir el calor acumularse en mis mejillas, por lo que bajé la mirada a mis cómodas zapatillas, evitando así el contacto visual.

-No escondas al mundo tu belleza-susurró cerca de mi oreja, lo que provocó que contuviera el aliento

Después de decir eso se marchó con una gran sonrisa dibujada en su rostro dejando mi cara del mismo color que un tomate. Sharon me miraba en la distancia con la boca abierta y los ojos como platos. Me apresuré hasta llega r a ella pero no pude evitar girarme hacia la mesa de Brad. Sentía su mirada atravesarme la piel de una forma escalofriante, y al girarme lo encontré mirándome con el ceño fruncido, en enfado se notaba en cada parte de su cuerpo, desde su cara hasta sus manos apretadas en puños. Decidí ignorarlo e ir con mi amiga que parecía haber entrado en una especie de shock.

-Hola-hablé una vez estuvo a su lado

Nada. No recibí respuesta alguna. Sharon seguía mirando al frente exactamente en la misma posición que hace apenas unos segundos, de hecho perecía que no había ni parpadeado.

-¿Sharon estas bien?-pregunté llevando una mano a su hombro y rozándolo levemente

Ella pareció reaccionar ante ese breve toque, pues al segundo siguiente tenía sus brazos a mí alrededor encarcelándome a la vez que un grito salía de lo más profundo de su garganta. Lo cual me dejó un molesto pitido en los oídos a causa de la proximidad.

-Sharon no puedo respirad-dije al ver que cada vez apretaba más su agarre

-Perdón-se disculpó separándose

-¿Se puede saber que mosca que ha picado?-dije sobándome los hombros con dolor

-¡¿Acaso no te has dado cuenta?!-preguntó exaltada

Adoptada por el popularHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora