Apenas abrió la puerta quedó petrificada, ellos en serio sabían hacer algo en grande, llamativo e inolvidable. Un night club en la misma casa, con aquellas luces fluorescentes que llenaban la estancia completa, buscó a alguien conocido hasta dar con Edward, quien sonreía.
-Ya sabes como es Alice..
-¡Edward! -llamaba la hermana desde un altavoz-. ¿Debo poner melodías conocidas o educar los paladares con buena música?
Estaba una pila repleta de CDS, tenía por donde elegir.
-No salgas de lo agradable, treinta monjes y un abad no pueden hacer beber a un asno contra su voluntad.
La vampiro asintió seria y mandó a una bolsa los CDs que supuestamente serían educativos, tuvo curiosidad de saber cuales eran. Ahora se ponía a observar con detalles, el chico estaba con una camiseta de lentejuelas y unos pantalones de cuero rojo, se veía bastante bien entre las luces rojas y púrpuras.
-Era deslumbrar, no matar a los invitados.
Él se echó a reír.
-A mí no me verán, no contigo aquí.
-Basta -refunfuñó, tirándose aire con la palma de la mano hacia el rostro mientras veía la sonrisa cómplice de aire, quitándose el abrigo junto a la toga, entregándosela a el vampiro quien tendió su mano-. Siento que no vendrán.
-De hecho, nadie faltará, todos se mueren por ver la casa misteriosa de los Cullen.
Durante la espera, se encontraron con Jasper tanto como Carlisle para hablar del nuevo descubrimiento donde ellos mismos realizaban planes para hacer algo en Seattle. No era algo ventajoso esta vez y a nadie le complacía, por primera vez, Jasper no ocultó su emoción y mucho menos trabajó en los ánimos ajenos.
El timbre sonó arrancándole un suspiro, se acomodó el cabello e imitó la sonrisa que había hecho Carlisle, perfecta, convincente. El sonido de la música subió y como buena anfritriona, fue a abrir la puerta. Una suburban había llevado a los que conocía, viendo los nervios e intimidación desde esa zona, siendo su amiga Jess quien pasó primero. Habían causado la primera buena impresión, lo veía en sus rostros, pero aún seguían demasiado abrumados. Saludando amablemente a cada uno e incluso dando abrazos, pero debió marcharse rápidamente apenas volvió a sonar el timbre, abriendo la puerta para la parejita: Ben y Angela, seguido de Eric y Katie. Esto era bueno, concentrarse en algo más para mantenerse bien y entablar conversación con sus amigos, estar al tanto de la fiesta que los propios problemas que no podía solucionar.
Entre el ajetreo, vio a Emmett sonreír a Mike por encima de la mesa de alimentos. El pobre, asustado, dio pasos hacia atrás por el centello que provocó las luces rojas en los dientes. Cuando encontró su mirada, lo fulminó, esperando que dejara de hacer lo que sea que se le ocurriera.
Todo estaba siendo un completo éxito pese a que nadie estaba acostumbrado a la presencia de los Cullen y claro, entablar conversaciones con ellos. Buena música, un ambiente bastante alegre y contagioso hasta que no se dio cuenta que todo estaba lleno. Se llevó las felicitaciones por aparentar que todo iba a la perfección tanto como por la fiesta, relacionándose hasta con la gente que no conocía pero que iban en el mismo instituto, sociable. No quiso darle la razón a Edward por ser el centro de atención.
-Ya vuelvo -sintió la voz del vampiro a su costado, cruzándose entre la gente con buena agilidad.
Para no estar pendiente de ello, parloteó con Jessica quien estaba realmente extasiada con todo, saltaba e invitaba a bailar, ¿por qué no? Todos lo estaban haciendo también. Antes de que pudiera dar una vuelta bajo el brazo de su compañera, el timbre sonó rompiendo su burbuja. Frunció el ceño, alejándose un poco pidiendo disculpas, apenas pasó por donde Alice, la escuchó con el disgusto.
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SCEGLI. #3
Vampire✷ · ˚ * . * * ⋆ . · ⋆ ˚ ˚ ✦ ⋆ · * ⋆ ✧ · ✧ ✵ · »Maravillosa portada hecha por @_CakeByTheOcean. ❣ El cansancio mental estaba dando malos frutos a la situación, ¿es que nunca se...
