13.

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CAPÍTULO 13.

La mañana del sábado fue un tanto amarga para Felicity y Harry. Ella se levantó y ordenó su maleta y la de Elio rápidamente. Se dio con la sorpresa que el cantante no estaba por ninguna parte de la casa y no sabía si se sentía aliviada ante tal acto.

La noche anterior, después de soltar la bomba, Harry parecía estar molesto, pero no con ella, ¿cómo podría estarlo? Él entendía completamente porqué ella no querría tener una relación. Cuando Felicity le dijo que volvería a Inglaterra, Harry negó con la cabeza tratando de eliminar los pensamientos que pasaban por su cabeza y salió de la casa con dirección al departamento de Sarah y Mitch.

Hasta altas horas de la noche estuvo contándole sus problemas a su mejor amigo y, este, se dedicaba a escucharlo atentamente. Finalmente el británico se quedó dormido en el sofá de este, hasta que Mitch lo despertó removiéndolo de su sitio.

–Harry tienes que irte. –dijo.

–No. –contestó él pues se sentía muy cómodo.

–Felicity se va a ir al aeropuerto en tres horas y te vas a arrepentir si no la ves. Además, ¿te imaginas que es lo que podría estar pensando ahora si tú no estás en tu casa? Deberías llamarle y avisarle que estás vivo. –Mitch explicó. Harry suspiró sabiendo que tenía razón y se levantó para ir al baño, asearse rápidamente y salir en su auto a dirección a su hogar.

Felicity estaba en duda. No quería llamarlo y preguntarle en donde estaba, no sentía que tenía el derecho para hacer eso; al fin y al cabo ella había terminado ese tipo de relación no oficial y Harry ya no tenía porqué darle explicaciones de donde estaba.

–¿Y Harry? –preguntó Elio mientras mordía un pedazo de manzana que su madre le había cortado– ¿Nos despediremos de él, no? –preguntó nuevamente.

–Sí, mi amor. –ella contestó esperando que así fuera también.

Desbloqueó de nuevo su celular y vio lo mismo que antes: ninguna llamada perdida.

El taxi que había programado llegaba en dos horas y entre ese lapso de tiempo había una pequeña parte de ella que no quería ver a Harry para evitar todo ese mal pasar.

Lamentablemente, no tuvo suerte.

–¡¿Felicity?! –gritó Harry mientras entraba a su casa un tanto desesperado de imaginar que ella ya se había ido. Sin embargo, paró de repente cuando la vio sentada en la cocina junto a Elio– Uh... un segundo, ahora vuelvo. –dijo y se dirigió a las escaleras para ir a su baño, pero antes de subir volvió a hablar– Aún no se vayan, por favor.

La castaña estaba perpleja y un poco nerviosa, por lo que se quedó quieta en su sitio y cuando Elio le dijo que ya había terminado de comer su manzana, ella le dijo que vaya a la habitación en donde se habían quedado a ver televisión mientras ella terminaba de ordenar, el pequeño asintió sin decir nada más y se fue.

Veinte minutos después volvió un Harry bañado y completamente aseado.

–Aún no te has ido. –él se acercó a paso lento a la cocina.

–Ayer no me diste la oportunidad de decirte que el taxi viene a recogerme a las doce del medio día. –ella contestó sin mirarlo a los ojos.

ELIO ━ harry styles.Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora