❝Tipo de ansiedad que tiene que ver con el miedo a la muerte, el proceso de morir o perder a un ser querido.❞
Con la llegada de la guerra, James Potter tiene miedo de perder a las personas que ama.
Hay gente que tiene miedo de morir, el simple hecho...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
La primer misión con la Órden del Fénix había llegado, y James estaba muy paranoico.
Al chico no le asustaba que algo le suceda, pero estaba aterrado por el bienestar de Alexandra y el resto de sus amigos.
James carraspeó su garganta mientras golpeaba su varita contra su mano una y otra vez, estaba esperando que den las últimas indicaciones antes de partir a su pueblo correspondiente.
Alex bufó cansada de oír el golpeteo de la varita y tomó la mano de James para relajarlo un poco.
–¿Estás bien?
–Si ¿y tú?
–Si.
James asintió, aunque estaba nervioso, y se notaba. El golpeteo continuó.
–Sirius y yo estaremos bien. –dijo ella colocándose enfrente suyo y mirándolo a los ojos. –Al igual que el resto de nosotros. James, no te preocupes y por favor piensa en ti y tu bienestar.
–Cuídate ¿si?
–Claro que si, cuídate tú también. –sonrió mientras acomodaba sus lentes que estaban algo chuecos.
James la tomó de la cintura y la acercó a él para robarle un pequeño beso. Unos pasos rápidos sonaron por la habitación, y ellos se separaron para poder prestar atención a lo que Kingsley y Moody dirían, Dumbledore estaba ejerciendo su cargo en Hogwarts.
–Bien, el plan es sencillo. –dijo el moreno mirando a todos con aspecto serio. –No levantar sospechas, caminar como si nada, evitar contacto visual, y punto. –elevó sus hombros con simpleza. –En caso de estar en problemas y necesitar refuerzos lancen chispas rojas al cielo y recibirán ayuda lo antes posible.
–Bien, vamos. –dijo impaciente Moody.
James miró a Alex y besó su mejilla mientras se alejaba a un costado para ir a con grupo correspondiente.
Sirius se acercó a la pelirroja y pasó su brazos sobre sus hombros para poder dirigirse a la chimenea y transportarse más rápido a través de los polvos flu.
Por suerte, un aliado de la Órden había ofrecido su hogar para que ellos puedan ir allí en caso de problemas o tener que transportarse. Eso hacía todo más fácil.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.