30

2.9K 354 31
                                        

¿Qué hacía Bakugo en su habitación?, no lo sabía, pero no se veía con intención de molestarla.

– ¿Qué ocurre Bakugo? – preguntó la castaña con los ojos hinchados de tanto llorar.

– Te ves horrible, cara redonda – comentó el rubio haciendo cara de asco.

– Tú no te ves mejor, ¿es por Shobebé?

– ¿Qué estupidez estás diciendo?

– Tienes ojeras Bakugo, y los ojos un poco irritados, ¿quieres llorar?

– ¿Por qué mierda lloraría? – bien, estaba apunto de hacerlo si la maldita seguía hablando.

– Porque te preocupa Shobebé.

La castaña se acercó a él y lo tomó del hombro con suma precaución de que éste no la explotara, el ojirubí se alejó un poco, pero terminó abrazándola, para llorar, jura que no quería hacerlo, pero no pudo evitarlo, se sentía estúpido e impotente, ¿qué carajos podía hacer para recuperar a la bola bicolor?

Después de que los dos lloraran, y Bakugo la amenazara que la explotaría si llegara a decir que lo vió llorar, se quedaron en silencio, hasta que Uraraka saltó en su lugar, cómo si de un resorte se tratara.

– ¡TENGO UNA IDEA! – gritó eufórica.

Bakugo la miró con miedo, esa tipa es más rápida para cambiar de humor, que Flash para correr.

– ¿Qué mierda?

– Vamos a rescatar a tu princesa, Bakugo.

– Mi princ- ¡¿QUÉ MIERDA ESTÁS DICIENDO MALDITA KIRBY?!

– Ay Bakugo, por favor, ¿a quién piensas engañar?, te gusta mi mejor amigo – lo miró con una sonrisa cómplice.

¿Qué carajos?

– No sé de qué pendejez hablas.

– Te he estado observando, desde hace tiempo y he notado que estás muy al pendiente de él – alzó los hombros, como si de lo que estuviera hablando fuera el clima.

– Pues claro, es un jodido bebé, hay que tener cuidado, todos los malditos extras del salón también lo miran mucho.

– Katsuki, Katsuki, Katsuki, tú lo observas desde antes del incidente con el villano.

A Bakugo le subieron los colores a la cara, su color casi competía con el rojo del cabello teñido de su estúpido amigo.

– Cállate, no es verdad, porque no me importa ni una mierda ese barstardo.

La castaña sabía que iba a estar difícil que su compañero aceptara sus emociones, por eso ya no tocó el tema, por el momento.

– Entonces, ¿aceptas el plan de ir a rescatarlo?

– ¿Por qué lo haría?

– ¡PORQUE ÉL FUE A TU RESCATE!

– Yo no se lo pedí, a nadie le pedí ayuda.

– Pero lo hizo, y ahorita es un bebé indefenso, ¿piensas ser un héroe sin haber rescatado a un pequeño niño, que es tu compañero de clases?

– No me chantajees maldita, está bien, lo haré, pero que no vaya el imbécil de tu novio Deku.

– ¿Nada más vamos a ir tú y yo?

– Claro que no torpe, los imbéciles de mis amigos también van.

¿Ese es Shoto?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora