Estaba callado, en su mente imaginaba a una velocidad impresionante millones de maneras en las que podía acabar con su sufrimiento y vidas de los imbéciles que tenía como aliados.
¿Él, comprar ropa para un mocoso? ¿qué creían que era? ¿un adolescente hormonal que fue víctima de un embarazo no deseado? No, definitivamente no lo era y no iba a gastar ni un centavo en ese niño.
– Ya dije que no voy a comprarle nada y háganle como quieran, es mi última palabra.
Todos voltearon a verlo con reproche, ¿tan cruel es como para no querer cambiar de ropa al pequeño bebé?, ¿cuántos días se iba a quedar con ellos?, ¿se iba a quedar con lo mismo que trae?, ¿no se iba a bañar?, ¿qué tal si le da una infección por su mal aseo?
Ellos no querían correr el riesgo de llevarlo al hospital por alguna infección. Sí, son villanos, pero no son tan malos como para cuidar mal de un niño.
Se trataba de una criatura que parecía ángel, con su cara de porcelana, definitivamente no iban a cuidar mal de un muñeco, de su muñeco, que no era suyo, pero lo pidieron prestado y ahora era su responsabilidad.
Así que con una mirada se dijeron todo y fue la rubia quién decidió hablar.
– Kurogiri tiene razón, debemos darle los cuidados que necesita.
– Ah ¿sí?, ¿cómo le van a hacer si no quieren comprarle ropa?
Está vez, Twice decidió hablar.
– Yo diría y sí es que están de acuerdo, que entre todos los que estamos presentes, cooperemos para comprar lo que necesita. Así nadie tiene excusa de no querer comprar nada.
– Concuerdo con ese tipo – dijo Dabi – así no sólo gasta mamá Tomura, y no estará en estado de histeria – término de decir con una sonrisa triunfante.
Shigaraki lo miró con tic en el ojo, más no podía hacerle nada, porque por primera vez habían dicho algo con sentido.
Viendo que nadie decía nada, estando de acuerdo con lo que había propuesto el rubio, Toga se levantó con entusiasmo, llamando la atención de todos y habló.
– ¡Vamos de compras!
Sin más, todos se levantaron rumbo al centro comercial.
Dabi ya cansado de siempre ser él el que cargue con su hermano, se lo pasó a su líder.
– ¿¡QUÉ RAYOS, MALDITO QUEMADO?! – Shigaraki quiso aventar al niño, más no pudo porque este se aferró a su ropa y cabello.
– Desde que está con nosotros yo lo he cuidado y cargado, mis brazos ya duelen, ocúpate un rato tú, mamá – se adelantó dejando solos al bicolor y al de cabellos azul grisáceo.
ESTÁS LEYENDO
¿Ese es Shoto?
FanfictionShoto es bebé ahora por culpa de un villano. Pero el verdadero problema comienza cuando la Liga de Villanos logra secuestrarlo, convirtiendo su guarida en una improvisada guardería y Bakugo va a rescatarlo.
