El lunes, en Cuidado de Criaturas Mágicas, no pude evitar reencontrarme con los merodeadores.
—¡Remus! —Fui a abrazarlo.
—¡Wow! ¿Todo bien? —me preguntó él, entre sorprendido y extrañado.
—Los extrañé. ¡Peter! —Vi a Peter e hice lo mismo.
James me esperaba con los brazos abiertos. Evité abrazar a Sirius, con la excusa de que como había pasado parte de las vacaciones en su casa no era necesario.
Formamos parejas para ocuparnos de los Bowtruckles, yo hice pareja con Lily.
—¿Estás segura de que no pasó nada en la casa de Sirius? —me preguntó.
—Nada de nada. ¿Snape te contó algo sobre lo que le pasó a él?
—Su padre discutió con su madre, lo de siempre.
—¿Nada más?
—No. ¿Por qué? ¿Te contó algo más a ti?
—A mí nunca me ha contado nada —le aseguré.
Más tarde, en la clase de Transformaciones, me senté en la parte de atrás del salón, como siempre. Cuando Snape se sienta al lado mío.
Me le quedé viendo, sin entender nada. Me levantó una ceja y yo volví a mirar al frente. Afortunadamente, era una clase de solo teoría sobre los animagos.
Luego, en clase de Pociones, Snape volvió a sentarse junto a mí.
—Estás poniendo demasiado hígado de dragón —me advirtió él. Slughorn nos había pedido preparar Doxycida—. Es solo una medida.
—¿Así está bien? —le pregunté al sabio, mostrándole la cantidad.
—Sí.
Dejé cocer mi poción y aproveché para preguntarle porque se había sentado a mi lado.
—Para que dejes de arruinar tus pociones por nimiedades —me dijo—. Me pone de mal humor verte hacerlo.
—No lo hago siempre...
—Más de las que deberías.
Al terminar la clase, se fue por su lado, igual que al salir de Transformaciones.
Teníamos Defensa Contra las Artes Oscuras con los Gryffindor. Snape fue con Lily, mientras esperábamos para entrar a la clase. Yo me hice la que estaba muy concentrada leyendo para que nadie se me acercara.
Ya dentro, el profesor Batt anunció que abriría el Club de Duelo y que todos estábamos invitados a entrar en él. Dijo que en esa clase repasaríamos hechizos de defensa y que luego haríamos duelos entre nosotros.
No estaba preparada para eso.
Luego de la teoría, Batt nos dijo:
—Elegiré a los duelistas sin importar la casa a la que pertenezcan. El ganador avanzará al siguiente duelo, hasta que sea derrotado, continuará de esa forma hasta que solo quede uno. Al final, decidiré quién se lleva 20 puntos para su casa. —Miró a sus alumnos—. Señorita Deveraux, empezaremos con usted y con... el señor Potter.
«El profesor me tenía manía, confirmado».
Los alumnos dejaron libre el espacio en medio de la clase, pegándose a las paredes.
«Me vendría bien que alguien lanzara otra bomba de moco ahora...»
James se paró delante mío, con mucha confianza, algunos Gryffindor hasta lo aclamaron.
«¿Y si digo que me rindo nada más empezar?»
—Tranquila, no le haré daño a la chica de mi amigo —me dijo, guiñándome un ojo. Eso solo sirvió para molestarme.
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Realidad no tan deseada (Era de los merodeadores)
RandomAquí iré contando anécdotas, en orden cronológico, que me pasaron en la realidad deseada a la que fui por accidente (Hogwarts en los 70's) hace unos meses. Iré actualizando según pase el tiempo allá. Aún no estoy al día :')
