El último día antes de las vacaciones de navidad, hubo salida a Hogsmeade. Lily me dijo que fuera con ella y sus amigas.
Eran un grupito de chicas básicas, pero pasables.
Layla era hija de magos, Patricia y Linda eran mestizas, y Mary, al igual que Lily, era hija de muggles.
—Qué bueno que decidiste venir con nosotras —dijo la que se llamaba Mary Macdonald— Si no estás junto a Snape, estás con el grupo del pesado de Pettigrew.
Me contaron que Peter estaba algo interesado en Mary. Y siguiendo los pasos de su ídolo, James, era un poco insistente.
—Le dije que no quería venir con él a Hogsmeade cinco veces; es más, creo que ni siquiera le gusto, solo intenta imitar a Potter.
—Hace tiempo que no te veo con Snape, ¿se pelearon? —Me preguntó otra de las amigas de Lily, Layla.
Me alegró saber que Lily no les contaba cosas que yo le había dicho a ella personalmente.
—Solo ya no pasamos mucho tiempo juntos —le respondí, no queriendo contarle nada.
En las tres escobas, Mary pidió seis cervezas de mantequilla. No sabía porque todo el mundo estaba tan obsesionado con ellas, para mí eran demasiado dulces.
—¿Es verdad que eres la novia de Sirius Black? —me preguntó Linda de pronto.
«¿Eh?»
—No. ¿Quién te dijo eso?
—Pettigrew —respondió Mary.
—En realidad todos lo dicen, Sirius no es muy discreto. Le dijo a media sala común que ibas a ser su novia —contó Lily.
«Vaya».
Se pusieron a hablar entre ellas; y Lily, que estaba sentada a mi lado, me preguntó:
—Black es tan tonto como Potter, no puede tomarse nada en serio. ¿De verdad te gusta?
—Sí. Es divertido y...
—¿Guapo? —me dijo sonriendo.
—Eso también..., pero eso no es todo.
—Uhm... Ya veo.
Se quedó callada, pensando en algo.
—Lamento que te hayas distanciado de Severus, en serio. Me gustaba estar con ustedes dos —me dijo mirando a sus amigas—. Tienen más temas de conversación, que no sean Black, Potter o algún otro jugador de Quidditch.
—Nos la pasábamos en la biblioteca o adelantando tareas...
—Al menos ustedes se interesaban en leer.
Al salir, fuimos a recorrer las tiendas. Lily seguía a mi lado, pensé que era un buen momento para hacer lo que le había prometido a James.
—¿Qué opinas de James Potter?
Su expresión cambió a una exasperada.
—Es un idiota con demasiado amor propio. Odio que se meta con la gente que no le agrada. Aunque... a veces defiende a algunos de precisamente esa gente... Pero, aun así, eso no le da el derecho de creerse tanto.
—Creo que te divierte un poco.
Me miró sorprendida, pero luego sonrió.
—Es un payaso, es imposible no reírse de sus tonterías.
—¿Saldrías con él, en una cita?
—¡Claro que no!
«Bueno, yo lo intenté».
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Realidad no tan deseada (Era de los merodeadores)
CasualeAquí iré contando anécdotas, en orden cronológico, que me pasaron en la realidad deseada a la que fui por accidente (Hogwarts en los 70's) hace unos meses. Iré actualizando según pase el tiempo allá. Aún no estoy al día :')
