Dumbledore llegó acompañado de todos los jefes de las casas.
«Ya valí...»
Nos miró a todos de forma pausada, como analizando la situación.
—Señorita Deveraux. ¿Podría explicar qué ocurrió?
¿Por qué yo? No quería tener más problemas.
Si decía la verdad, James y Sirius me la tendrían jurada, aún más; y si no lo hacía, Rosier me mataría o algo peor.
—Nos retaron a un duelo profesor —dijo Rosier al ver que yo tardaba en responder.
En realidad él sugirió el duelo, pero bueno...
James saltó de inmediato, y se puso a decirle a Dumbledore que nosotros teníamos la culpa, que habíamos maldecido a Lily y no sé qué más.
—Hay muchas otras formas de resolver los malentendidos, señor Potter. Y la señorita Evans puede darnos su versión de los hechos, cuando despierte. No hay necesidad de sacar conclusiones apresuradas.
Dumbledore estaba muy tranquilo, me ponía nerviosa.
Sacó su varita y arregló el desastre que habíamos hecho en el corredor. Luego, les dijo a James y a Sirius que debían ir a su despacho más tarde, a Rosier y a mí no nos dijo nada.
Y sigue con sus sospechas el tipo...
Después, les sugirió a los jefes de nuestras casas que nos dieran los castigos correspondientes y se fue. Al parecer, no tenía tiempo para atender a unos estudiantes problemáticos. Suerte para mí.
McGonagall se veía como si fuera a encerrar en un calabozo a James y a Sirius. Slughorn en cambio, nos regañó, entre muchas comillas, por haber dañado el corredor y luego me felicitó, emocionado, por mí hechizo de sonido. Dejé que Rosier le hablara sobre lo que aprendimos en el club de duelo, durante un rato.
Al final, al ver que McGonagall les quitaba 40 puntos a cada uno de sus estudiantes, no tuvo otra opción que hacer lo mismo con nosotros, poniendo cara de dolor en el proceso.
Ella también los había castigado el fin de semana, así que Slughorn la imitó. Pero algo me decía que nuestro castigo no sería tan duro como el de ellos.
***
Cuando por fin llegué con Lily, ella ya se había despertado. Dijo que de pronto había perdido la consciencia y que no sabía quién le pudo lanzar el hechizo.
Le insté a que recordara quienes fueron las últimas personas que vio, y nombró a una Hufflepuff de sexto año, un Ravenclaw que parecía de primero, los mellizos Carrow, y Regulus que iba acompañado de Barty Crouch Jr.
—Tal vez solo me dieron por error, porque no hicieron nada más. Creo que se equivocaron y, al ver lo que pasó, salieron corriendo —me explicó Lily.
Yo dudaba de que hubiera sido un accidente.
Snape se saltó la clase de Encantamientos. Se enteró de lo que le pasó a Lily y fue con ella. Luego, llegó tarde a la clase de Pociones.
La gente que no lo conocía pensaría que estaba actuando normal, pero yo sabía que estaba a punto de hervir a alguien en su caldero. No intenté hablar de Lily, ni de nada, con él.
Al terminar la clase, traté de huir de allí, pero no tuve suerte. Me alcanzó subiendo las escaleras.
Sentí como me agarraban del brazo con brusquedad, para que me detuviera. Luego, me empujaron hacia la pared. Mi bolso resbaló de mi hombro hacia el suelo, pero no pude recogerlo, porque Snape me tenía agarrada por los brazos.
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Realidad no tan deseada (Era de los merodeadores)
DiversosAquí iré contando anécdotas, en orden cronológico, que me pasaron en la realidad deseada a la que fui por accidente (Hogwarts en los 70's) hace unos meses. Iré actualizando según pase el tiempo allá. Aún no estoy al día :')
