Fui a la enfermería a buscar a Remus. Él no había podido ir al partido. Se sorprendió de que yo supiera que él estaría allí.
Le llevé chocolates. Se me hacía lindo que le gustaran los dulces, a mí no me gustan tanto.
—¿Y no se lo dijiste a Hooch solo para ganar el partido? —preguntó luego de que le contara lo que pasó.
—Slytherin ya perdió muchos puntos, con eso los recuperaremos.
—Sabes que pudo lastimarte gravemente, ¿cierto?
—Pero no pasó nada. Además, planeo vengarme.
—¿Cómo?
—Ahí entran James y Sirius.
* * *
—Este almacén tiene un Lazo del Diablo dentro. Un alumno de cuarto año debería poder ser capaz de enfrentarse a uno, no hay nada de lo que preocuparse —me dijo James.
—Me preocupa más que lastime a la planta, la verdad —confesé.
—¿En serio quieres hacer esto? —me preguntó Remus.
—Él empezó.
—Esa es la actitud —dijo Sirius.
* * *
—¡Rosier! —Lo estaba esperando cerca del gran comedor, después de cenar.
Se giró hacia mí y sonrió burlonamente.
—¿Qué quieres Deveraux? ¿Una repetición de lo del partido?
—No en realidad, solo quiero saber por qué eres un matón imbécil.
Se acercó amenazadoramente a mí.
—No me provoques...
—Tú no me provoques a mí. ¿Te crees muy gracioso al hechizar a alguien distraído y sin varita?
—No debiste llamar a McGonagall. Perdimos muchos puntos y me castigaron.
—Puedo hacer lo que yo crea correcto, los puntos ya los recuperé y tú no me importas en lo más mínimo.
—Quieres enfrentarte a mí y que te muestre tu lugar, ¿no?
—Si solo puedes maldecir a alguien que no está listo para defenderse, lo tienes difícil. Falta mucho para el siguiente partido.
—Hagamos un duelo, ahora.
—Bien. Vamos a un corredor vacío.
—Después de ti. —Me hizo un gesto con la mano, cediéndome el paso. Se veía muy confiado.
Llegamos al almacén donde estaba el Lazo del Diablo, pero seguí caminando un poco más, repentinamente giré hacia él y dije:
—¡Petrificus Totalus! —Cayó hacia delante como una tabla. Esperaba que mínimo se rompiera la nariz.
James y Sirius, que estaban bajo la capa de invisibilidad, me ayudaron a meterlo dentro del almacén y cerramos la puerta con un encantamiento sellador.
—Pensaba que lo engañarías para meterlo dentro —me dijo Sirius.
—Hice eso básicamente.
Cuando el hechizo perdiera su efecto y empezara a moverse, la planta lo notaría.
—Rosier —le dije desde la puerta—, no le diré a Dumbledore lo del partido, si tú prometes no decirle a nadie sobre esto. Además, no creo que quieras que todos se enteren de que una chica mestiza de un curso más bajo te venció, porque eso le diré a todos si no me dejas en paz.
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Realidad no tan deseada (Era de los merodeadores)
De TodoAquí iré contando anécdotas, en orden cronológico, que me pasaron en la realidad deseada a la que fui por accidente (Hogwarts en los 70's) hace unos meses. Iré actualizando según pase el tiempo allá. Aún no estoy al día :')
