Cuando me alejé de Lily y Snape, no pude evitar voltear a verlos durante unos segundos. Hablaban entre ellos, Lily negaba con la cabeza, hasta que Snape también volteó a verme. Yo dejé de mirarlos de inmediato y seguí caminando.
Tenía que encontrar a James en ese mismo momento. Tuve que preguntar a unas chicas de Gryffindor, de años mayores, si sabían donde estaba James Potter.
Apenas salió de Transfiguración, lo jalé conmigo.
—Hola, yo también me encuentro bien. Gracias por preguntar —dijo mientras lo llevaba a otro lugar.
Entramos a una aula que estaba vacía.
—Tenemos que fingir que estamos saliendo —le dije de golpe.
Me miró confundido. Cuando por fin pareció entenderlo, solo soltó un:
—¿Eh?
—Tuviste la misma idea antes.
—Sí, pero... no lo decía muy en serio. Además, creo que solo te metería en más problemas...
—No actuaremos para todo el mundo, solo para Lily y Snape.
—Ah, ya veo... ¿Qué te hizo ahora?
—Nada.
—Entonces, ¿por qué quieres fingir que estás conmigo?
—Para que se aleje completamente de mí.
—¿Y quieres hacer eso dándole celos?
—Si mi ex empezara a salir con alguien que odio, yo me alejaría.
—Yo no, solo me preocuparía.
—¿No quieres saber si Lily se pone celosa?
—Claro que sí, pero... —lo pensó unos segundos—, no importa. Está bien, lo haré. Pero tendremos que planearlo mejor.
—De acuerdo.
—Encuéntrame después de clases...
—Les dije que tenía una cita contigo justo ahora.
Me echó una mirada en blanco.
—¿Puedes saltarte la clase? Lily verá que no estás y se lo contará a Snape. Él tampoco me verá en Defensa y pensarán que les dije la verdad.
—Está bien...
Se veía renuente, pero ya había aceptado.
—Ven. Tengamos nuestra cita en privado, entonces —dijo.
Me condujo hacia la sala de los menesteres.
—¿Qué hacemos aquí? —le pregunté cuando nos paramos frente a la pared que se convertía en la entrada a esta.
—Te voy a revelar un secreto —me dijo haciéndose el interesante.
—Sé que aquí está la sala de los menesteres...
Vi morir sus ganas de presumir en su rostro.
—¿Cómo la encontraste?
—De casualidad.
—Pero... apuesto a que no conoces esto.
Miró concentrado la pared, y cuando apareció la puerta me guió hacia dentro.
La sala estaba vacía, excepto por un espejo.
No podía ser el espejo de Oesed, ¿o sí?
—Te presento al Espejo de Oesed. —Hablaba como si él lo hubiese creado—. Muestra el deseo más profundo de tu corazón. O, al menos, eso dice —dijo señalando la inscripción que estaba escrita al revés.
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Realidad no tan deseada (Era de los merodeadores)
RandomAquí iré contando anécdotas, en orden cronológico, que me pasaron en la realidad deseada a la que fui por accidente (Hogwarts en los 70's) hace unos meses. Iré actualizando según pase el tiempo allá. Aún no estoy al día :')
