Una tarde de febrero, por algún motivo Remus se molestó bastante por una tontería que hicieron James y Sirius. Nunca lo había visto así, me asustó un poco. Luego se fue molesto a alguna parte.
Miré a los demás con cara de: ¿Qué está pasando?
—Se acerca la luna llena... —dijo James
—Es como una chica a veces —"aclaró" Sirius.
Yo también me fui.
Me di cuenta de que mi periodo coincidiría con las transformaciones de Remus, (en mi R.D. yo no tenía la regla). Me pareció muy extraño, pero me hizo gracia. Sobre todo porque mis hormonas y lo que sea que afecte a los licántropos, ocurriría al mismo tiempo. Aunque yo no recuerdo haber estado así de alterada nunca.
Debía de ser muy duro ser un hombre lobo.
Ya en la sala común, vi a Snape entrando a los dormitorios de los chicos. Lo seguí.
Parecía tan harto de mí, que solamente me preguntó con desánimo que quería, antes de entrar a su habitación.
—¿Sabes hacer alguna poción que cure heridas... difíciles de sanar?
—¿Qué tan difíciles de sanar? —preguntó con curiosidad.
—Ehm..., ¿las que ocasionan seres mágicos?
—Todos los seres mágicos no producen el mismo tipo de heridas.
—Licántropos.
—¿Es para tu padre?...
—Sí. Exacto. —Había olvidado que ya se lo había contado. Planeaba poner esa excusa de todas formas.
—Las cicatrices que dejan son prácticamente imborrables. Pero puedo hacer algo que hará que las heridas sanen rápido.
—Perfecto.
—Es cara.
—Te pagaré. —Podía sacar de mi baúl todos los galeones que quisiera.
—Lo haré gratis. No te deberé nada después de esto.
—Nunca me has debido nada...
* * *
Unos días después, en una práctica de quidditch, el buscador renunció al equipo... Puso de excusa que tenía que estudiar para los T.I.M.O.s. Emma casi lo agarra a crucios ahí mismo, pero Shafiq la detuvo.
Volvimos a la sala común, desanimados.
Ese mismo día, Snape me dio un frasco con una cosa amarilla dentro. Se lo di a Remus en la cena.
En el camino de regreso, me topé con Regulus. Aunque hablaba conmigo, actuaba algo distante desde esa vez en el comedor.
—¿Qué te pasa conmigo? —le pregunté caminando a su lado.
—No me pasa nada contigo —respondió a la defensiva.
—Como digas... —Recordé que él fue buscador de Slytherin en algún momento y me detuve— ¡Espera! ¿Te gusta el quidditch, cierto?
—Sí...
—Vas a ser el nuevo buscador de Slytherin.
—¿Qué?
—Sí. Ve a decírselo a Vanity antes de que ponga el anuncio. Dile que yo te recomiendo.
Se quedó parado sin hacer nada.
—Vamos... —Lo empujé hacia la sala común.
Gracias a mi insistencia, Emma accedió a hacerle pruebas antes de empezar a reclutar gente.
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Realidad no tan deseada (Era de los merodeadores)
RandomAquí iré contando anécdotas, en orden cronológico, que me pasaron en la realidad deseada a la que fui por accidente (Hogwarts en los 70's) hace unos meses. Iré actualizando según pase el tiempo allá. Aún no estoy al día :')
