James había planeado el cumpleaños sorpresa de Lily con mucho cuidado. Se celebraría después de hacer los deberes, la traerían a la torre de Gryffindor y empezaría la fiesta. Me había saltado la cena y las tareas para ayudarlo a preparar todo.
James exageró en la cantidad de globos. Estaban por todas partes, la mayoría flotaba de un lado a otro para al final terminar asentados en el techo, haciendo una especie de cúpula roja, dorada y negra. Había traído golosinas de Honeydukes y ordenado a los elfos que prepararan todo tipo de bocadillos y, en especial, un enorme pastel adornado con lirios comestibles. "No todos los días se cumplen quince años", dijo.
Por lucirse, había encantado unos pequeños portavelas esféricos de vidrio, que flotaban a cierta altura, imitando las velas del gran comedor, pero estas brillaban por el reflejo del vidrio.
Marlene también estaba ayudando con la fiesta, y parecía ser ella la cumpleañera, porque estaba muy emocionada. Colocaba los adornos y las bandejas de comida, para luego cambiarlos si no le parecía que quedaban bien en ese lugar. Se encargó de elegir la música y amenazaba con hechizar a cualquiera que echara a perder su decoración.
Yo me paseaba por ahí ayudando en algo y tratando de no ser su víctima.
—¡Bien, ya es hora! ¡Traiganla! —nos ordenó James desde encima de una mesa.
—Lo haré yo —dijo Marlene animadamente—. Vamos. —Llevó a su amiga, Dorcas, con ella.
Había intentado hablar con Marlene, pero me dijo que conversaríamos sobre el plan luego de la fiesta. Para mí que ella aún no había pensado en nada.
Apenas salió Marlene, Sirius entró junto con Peter, llevaban un montón de botellas. Sirius las fue dejando desordenadamente por allí. Se deshizo de todas las que eran de hidromiel, quedándose con las que decían whisky de fuego en la etiqueta y las colocó bajo la mesa de James. Luego, empezó a abrir una.
—Sirius, hay vino de elfo por allí. Si es que tienes mucha sed... —le dijo James, señalando unas copas.
—Sabes que odio eso.
—Si vuelves a bailar semidesnudo sobre una mesa, no te detendré.
—Claro que no, porque estarás acompañándome —le respondió Sirius, antes de beber de la botella directamente.
—Peter, ve a guardar la capa. Vamos a empezar.
Así era como habían llegado hasta allí, llenos de alcohol, sin que los atrapara un profesor.
Tomé una copa de vino de elfo, por curiosidad. De lejos, lo mejor que probé ese día.
Lily llegó junto con su amiga Mary. Todos la recibieron al grito de "¡Sorpresa!", lanzando una especie de brillantina, que salía de sus varitas, sobre ella. Luego, la llevaron frente al pastel y le cantamos Feliz Cumpleaños. James me jaloneaba con él todo el rato.
—Fue idea nuestra —le dijo este, cuando estábamos solo nosotros dos con ella— Pensamos que te gustaría. También te compramos un regalo entre los dos.
En realidad, habíamos combinado nuestros regalos. También fue idea suya. Yo iba a regalarle un vestido color azul y como James le iba a dar unos aretes del mismo color, se le ocurrió que podía ser un "regalo en pareja".
—¿Intentas molestarla con eso? ¿Por eso hiciste esta fiesta? —le había preguntado hace unas horas.
—¡Claro que no! Quiero que piense que le hice caso y que conseguí a alguien más. Que puedo no estar pendiente de ella todo el tiempo. Y tal vez empiece a extrañarme.
Según él iba a funcionar.
Después de recibir felicitaciones y de agradecernos a todos los que ayudamos con la fiesta, Lily dijo que se iba a cambiar el uniforme. Todos los demás nos lo habíamos quitado antes de empezar a prepararlo todo.
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Realidad no tan deseada (Era de los merodeadores)
RandomAquí iré contando anécdotas, en orden cronológico, que me pasaron en la realidad deseada a la que fui por accidente (Hogwarts en los 70's) hace unos meses. Iré actualizando según pase el tiempo allá. Aún no estoy al día :')
