5

2.1K 296 11
                                        

Un silencio sepulcral se acentuaba en esas cuatros paredes, y dentro tres hombres sentados.

Uno de ellos apoyó su codo sobre la mesa. —Ya le dije, todo está controlado.

—¿Seguro? No parece. — Cuestionó el segundo.

Obteniendo cómo respuesta una mirada cargada de odio. —Lo que no me parece es que me esté cuestionando. —

—¿Ya van a dejar de pelear? Quedan cómo estúpidos.

Ambos voltearon y sabían que no podían contestar, eso les costaría su propia vida.

—Lo siento señor, pensar que ellos… Digo es imposible.

La puerta fue abierta bruscamente, por una mujer pelinegra bien vestida; rápidamente hizo una gran referencia.

—Lo siento por interrumpir así, es urgente. — dijo la mujer, para luego apretar su reloj y que salga una imagen.

Los tres hombres abrieron los ojos de par en par, el jefe observó al primer sujeto; logrando intimidar.

—¿Qué decías, idiota?

El mencionado agachó la cabeza, prefirió callar.

—¿Señor, qué hacemos? — indagó la chica.

—Quiero hacer una junta, esto no sale de acá ¿Entendido?

Todos asistieron, y el jefe se marchó.

La mujer volvió a tocar su reloj, sacando la imagen; que mostraba una pared cerca de un distrito, pintada con la siguiente frase: Voy a usar tu propia agua para apagar el fuego: GP

Elements flower *TAEKOOK*Donde viven las historias. Descúbrelo ahora