Él ya no está aquí
Una ciudad devastada, nada nuevo. Mi cuerpo tiembla ligeramente de frío a causa de la ropa mojada por la lluvia. En cuanto mis ojos captan a los caminantes deambular por la avenida principal, discretamente me voy el bosque y evito un enfrentamiento donde es seguro que termine muerta.
Empuño el arma mientras camino, no me quedan mas que dos balas, asi que debo usarlas solo si es de vida o muerte.
Mis lágrimas en él rostro se camuflan con la lluvia. Y mis pensamientos no son más que Christopher, Erick, mi familia, Joel y hasta incluso el cachorro Ollie. Por lo menos debí llevarlo conmigo.
Miro mi reflejo a través de los ventanales de cristal de las tiendas que se encuentran a las orillas de la ciudad. Como lo pensaba, estoy mucho mas delgada, las ojeras son exageradas y mi cabello luce sin vida. No me reconozco en lo absoluto.
Decido entrar a una tienda de abarrotes, pues estoy que me muero de hambre y no quiero una estúpida barra de granola o una asquerosa lata de atún. Estoy cansada de esta horrible situación, estoy harta de tener que perder a las personas que amo y de sufrir por su ausencia o tener la incertidumbre de ¿Dónde están? ¿Se encuentran a salvo? ¿Nos volveremos a ver?
¿Por qué tenia que ocurrir esto? ¿No podíamos simplemente vivir una pandemia? O ¿Un huracán? ¿Un terremoto?
Cómo sea, camino entre los pasillos de la tienda y tomo las cosas que me sirven. El local apesta a fruta y congelados echados a perder. Además de que todo está a oscuras y hay cuerpos tirados en cada rincón de este sitio, apilados de forma surreal.
Mientras recojo un par de sobres de leche en polvo, un extraño quejido llama mi atención. No es un quejido o gruñido de un caminante, este sonido se escucha, ¿Cómo decirlo? Más... ¿Vivo?
Con cuidado camino muy despacio por el pasillo. Con cada paso que doy, me cercioro de que la suela de mi zapato no haga un escándalo. Con el arma entre mis manos, bien sujeta y apuntando al frente, llego hasta el fondo, donde parece haber una bodega. De inmediato me sobresalto cuando me encuentro con una chica de cabello marrón casi rojizo, con la cabeza entre las piernas, sujetándose el abdomen y emitiendo aquellos quejidos que escuché desde la entrada.
—Mierda...—susurro aterrada, mirando la escena.
En cuanto la palabra sale de mi boca, la muchacha me mira de inmediato, retrocediendo con miedo y tratando de equilibrar su delgado cuerpo.
Ella luce aún peor que yo. Su piel es pálida y tiene el cuerpo temblando y cubierto de sudor, tiene la blusa manchada de sangre y sus ojos cargan con manchas violáceas en los parpados y con los labios casi morados y resecos.
—Ayúdame. —dice en un hilo de voz y relamiéndose los labios.
Mis ojos recaen en esa zona en especifico de su abdomen, esa donde la mancha de sangre es evidente. Me muerdo el labio y retrocedo lentamente, porque es mas que obvio que la han mordido.
—Esa herida...—le digo temerosa, apuntando su estómago con el arma. —Te mordieron ¿cierto?
Puedo ver como de inmediato sus ojos se cristalizan y asiente, mientras unas lágrimas se resbalan por sus mejillas. Ella hace una mueca y se encorva más en el piso del establecimiento.
Siento el corazón latirme cada vez más rápido. Ella luce terriblemente mal y no hay nada que la pueda salvar.
—Ayúdame. —repite.
—No sé cómo ayudarte. Tienes fiebre, escalofríos, estas pálida. ¿Sabes lo que significa, no? —le pregunto, con pesar.
La muchacha asiente y suspira con pesadez.
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SURVIVORS |C.V.| TERMINADA
FanfictionAlexandra Green es una estudiante de veintiún años, con notas medianamente buenas. Lleva una vida normal al lado de su madre y su hermana, tiene un novio y el sueño de ser profesora. Un día, la ciudad donde vive; Bentonville, se ve envuelta en el ca...
