Capítulo 17

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Vaina loca.

Davanys

Camino apresuradamente por los pasillos.Mi primera clase del día es Física y voy cuarenta minutos tarde.

No entiendo porque siempre llego tarde,tengo tres putos despertadores,cuatro contando a mi madre y ninguno me consigue despertar.

Bueno en realidad mamá es la única que me consigue despertar.

Estando a unos pocos metros de llegar al salón me detengo y reviso que mi uniforme esté impecable,pasó las manos por mi cabello,el cuál hoy decidí recoger en una alta cola de caballo y reviso el quinto mensaje de Eilen preguntándome dónde estoy y si asistiré a clases.

Le respondo que ya estoy en la escuela y que estoy cerca del salón.

Eilen es peor que mi madre,pero igual se le quiere.

No se por qué hago el intento de ir hacia el salón,cuando se que la profesora Monrrow no me dejará entrar.Bueno no esta de más intentarlo ¿No?

—Treinta y cinco minutos tarde señorita Oliveira.

Fue lo único que dijo antes de cerrarme la puerta en la cara.

Perfecto no me dejó entrar.

Suspiré profundamente y miré la hora.Aún faltaban cuarenta minutos para que empezara mi siguiente clase,así que decidí ir hacia el salón de música y esperar allí.

Preferiría deambular por los pasillos,pero tenemos prohibido estar en los pasillos durante los horarios de clases.

El salón de música no estaba muy lejos de donde yo estaba,pero decidí tomar un pequeño atajo por el pasillo que va hacia el gimnasio.

Podía escuchar el ruido que producían las pelotas al rebotar contra el suelo del gimnasio.Hacían eco por todo el pasillo,pero lo que más llamo mi atención fue escuchar a alguien soltando maldiciones.

Decidí acercarme al gimnasio para ver de quien se trataba.No me juzguen,pero soy un poquito chismosa.

Asomé mi cabeza con cuidado,logrando ver su cabello rubio,era Eidrien.

Lucía algo frustrado y enojado.Eso último lo supe por la forma en que lanzaba la pelota hacia el aro.

—¡Merda!—exclamó con odio,en italiano al fallar el tiro.

Trae puesto el uniforme de la escuela,pero sin la chaqueta.Solo lleva una camisa blanca impecable que se envuelve alrededor de su cintura y está metida al azar en la banda de sus pantalones.

Toma nuevamente el balón entre sus manos,se coloca en posición y lanza.La pelota dio una vuelta por el borde del aro,pero al final calló fuera.

Falló el tiro.

Resignado se sentó en las gradas y apoyó la cabeza entre sus manos.

Decidí entrar y acercarme a el.

No existe mejor momento para acercársele a alguien,que cuando está vulnerable.

—Hola—saludé mientras me sentaba a su lado.

—Hola Davanys—me ofreció una pequeña sonrisa forzada

—¿Porque no estas en clases? ¿Todo bien?

—Si,si,es solo que hoy no tenía ganas de entrar—se encogió de hombros—¿Y tu?

—Hoy he llegado un poco tarde y la profesora Monrrow no me dejó entrar...es una pesada.

Bitches friends forever.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora