Capítulo 40

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Ella

Lilian

Me muevo de un lado hacia el otro en la cama, ya eran más de las tres de la madrugada y aún no me conseguía dormir. Me cubrí completamente con la sabana y luego la tiré a un lado. Me puse en pie y tomé un cigarrillo. La menstruación siempre me pone inquieta y me da mucha calor.

Me pregunto porque la menstruación no dura un día, horas o tal vez algo así como:

¡Hola zorra no estás embarazada! Nos vemos el otro mes bye.

Vaya castigo divino el nuestro de cada mes ¿Por qué nos hiciste así papá Dios? ¡¿Por qué no le pusiste la menstruación a los hombres?! O sea en vez de usar toallas sanitarias como nosotras, usarían condón sanitario o algo así. Es buena idea ¿no?

Una vez que terminé de fumar volví hacia la cama. Sin nada de sueño me acosté y me cubrí con la sabana pero al poco tiempo la quité ya que sentí calor, sin embargo al destaparme sentí frío. Lo sé, ni siquiera yo misma me entendía. Encontré una fácil solución a mi problema, me volví a tapar, pero dejé mi pierna derecha fuera de la sabana. Así logré dormir al menos unas dos horas antes de que sonara la alarma.

De mala gana, con dolor de cabeza  y sueño fui al instituto. Como siempre llegué tarde y el profesor del bigote se negó a dejarme entrar, algo que no me molestó. Ni el ni su clase me agradaban. Decidí deambular por el pasillo, bajo el riesgo de que algún profesor me viera y regañara. Pasaba por frente a la oficina del director y me detuve al escuchar como el director, justo cuando  Davanys y Eidrien salían. La cara de Eidrien expresaba mucha preocupación, se veía algo estresado, muy al contrario de Davanys.

—¡Lil!—gritó al verme e hice una mueca de dolor.

—¡Habla bajo Davanys! no estoy a un kilómetro.—le regañé y llevé una mano a mi cabeza.—, Me duele la cabeza.

Davanys pasó su brazo alrededor de mi hombro y besó mi mejilla. Eidrien me saludó con una pequeña sonrisa de medio lado la cuál devolví.

—¿Te sientes algo fresita silvestre?

—Ando con la roja y ya sabes cómo es.—expliqué y ella asintió.

—Te compadezco, es una maldición la nuestra.

Solté un gran suspiro, vaya que lo era.

—¿Que les dijo el director? Sabía que se meterían en problemas por escaparse ayer.

—No nada, simplemente nos suspendió los próximos dos días y llamaron a nuestros padres—soltó una pequeña risilla y se encogió de hombros como si fuera lo más normal del mundo.

Eidrien la miró mal y procedió a regañarle.

—Davanys no rías que esto es algo serio.

—Bueno acaso quieres que llore—le respondió sarcásticamente.

—No, pero simplemente tómalo un poco más en serio.—sacudió su cabeza en total negación.

—Por cierto Desilusión, fue tu PF quien nos delató.

Fruncí mis cejas ,—¿PF?

Tarde unos en recordar que PF significa, profesor favorito. Así es el término que mis amigas usaban para referirse a Jace.

Vaya que era un soplón. Delató a mi amiga.

—Fue muy mala idea habernos escapado ayer.—comentó Eidrien.

Esta vez quien le miró mal fue Davanys y yo reí.

—Pero eso no fue lo que dijiste a Davanys ayer—le dije en tono de burla. Eidrien me miró avergonzado con sus mejillas totalmente rojas. Se giró hacia Davanys y se le quedó viendo incrédulo.

Bitches friends forever.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora