Capítulo 24: CAMINANDO EN OSCURIDAD

194 30 12
                                        

|°•°•°•°•°•°•°•°•°|

SAMUEL

2 mes después

El mes de Diciembre apenas comienza.

Durante este tiempo he permanecido en esta ciudad, alejado de todo.
No he sabido nada de Yislem y no quiero saber nada. Así estoy bien.

Mi padre ayer me llamó, dijo que era hora de volver a casa.
Honestamente no quiero hacerlo, pero tengo que.

He estado tomando las clases en línea pero no es igual, como apenas acabo de ingresar es indispensable asistir.
Así que después de pensarlo mucho, al fin decidí volver.

Mañana mismo regresaré a mi ciudad.

Mientras tanto saldré a dar un paseo para disfrutar mis últimos momentos aquí.

Voy hacia la playa, me Quito los zapatos y camino sobre la orilla sintiendo el agua entrar entre mis dedos.

Es relajante estar aquí.

— Hola Samy — escucho decir a una joven detrás de mi

Volteo y me encuentro con una chica que no quería encontrar.

— Hola — respondo

— ¿qué haces por acá? — pregunta

— De paseo ¿y tú? — la observo.

— Igual, vine a tomar unas vacaciones, que alegría encontrarte — sonrie y da un paso hasta quedar muy cerca de mi

— ¿qué es lo que quieres Lourdes? — me aparto bruscamente de ella

— a ti — sonríe cínica — supe que terminaste con Yislem, y me alegraría mucho que tú y yo volviéramos

No terminé con Yislem, solo la abandoné así que ¿eso es terminar? Bueno puede que si.

— No puedo — paso mis manos por mi cabeza

— claro que puedes, ven conmigo, todo volverá a ser igual — sonríe mientras se acerca a mi y me besa

No sé por qué pero en ese instante no se que hacer así que correspondo a su beso. Pongo mis manos en su cintura.

— Lo ves — susurra en mi oído — aún me amas

<No, Eso no es cierto>

— Samy — se aparta de mi — Esta noche hay una fiesta en este lugar, tú y yo iremos juntos

— tengo que regresar con mi padre esta noche — le digo

— Eso puede esperar, sólo quédate esta noche — suplica y me sonríe, me es inevitable no verla con la poca ropa que trae.

— okey, te recogere más tarde, me envias tu dirección — le digo al fin

— claro, mi amor — me da un beso en la mejilla y posteriormente se marcha de ahí.

<¿qué estoy haciendo?>

Todo es tan difícil.

Me dirijo hacia el hotel donde me encuentro hospedado, subo a mi habitación y me recuesto en mi cama.

AL FINAL DEL ABISMODonde viven las historias. Descúbrelo ahora