Una fría mañana de invierno, un joven recepcionista se encuentra con un famoso empresario que busca el "Hotel Freedom Wings" (su lugar de trabajo) pero no imaginó que a partir de ese día, su vida daría un giro inesperado.
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Al fin regreso con un nuevo cap, he estado muy ocupada y por eso mi ausencia en actualizar. Espero que disfruten este cap.
—Si mi familia intenta algo contra usted…—
La mano del rubio tomaba la muñeca delgada del menor con cariño, besando la mano con cuidado.
—Yo estaré ahí apoyándolo— terminó la frase y capturó esa pequeña mano entre las suyas.
Levi dejó de intentar vestirse, y se soltó del agarre del mayor, para luego ponerse de puntitas sobre sus pies y besar con intensidad al rubio.
—Siento haberlo metido en este lío… me encargaré de arreglarlo—
Continuó vistiéndose hasta que al fin estuvo listo, y por segunda vez, y antes de irse, besó una vez más al rubio.
—No me arrepiento de nada señor Smith, espero que usted tampoco—
Salió presuroso del Penhouse con la cara roja, ese hombre había conseguido su cometido mucho antes de lo que hubiese imaginado, y Erwin parecía que no se había dado cuenta aún. Pues con los recientes eventos ocurridos, no estaba cayendo en la cuenta de lo que acababa de pasar con Levi.
—Si usted no se arrepiente… entonces yo tampoco lo haré, señor Ackerman— dijo para sí mismo, mientras tocaba con sus dedos, los labios que aun tenían la sensación de ese beso.
Se puso un pantalón y una playera deportivas y fue hasta su despacho, donde Mike esperaba.
La tableta fue literalmente, lanzada con brusquedad sobre el escritorio.
—¿Quién demonios hizo ese video? —
—Hanji y Moblit están buscando al responsable. Tendrán algo de información en unas horas más, en cuanto a internet, ya hice los movimientos necesarios para que borren el video, y que la persona que lo subió a la web responsable de esto, pague con cárcel—
Erwin, sonreía un poco como idiota. Y a Mike no se le escapó ese detalle.
—Deberías estar preocupado por esto… no sonriendo como imbécil—
—Mike… créeme, me haré cargo de esto… pero no puedo evitar sentirme un poco feliz—
Mike se sentó en la silla vacía frente a Erwin, solo los separaba el escritorio.
—Solo llevas poco más de un mes aquí y dices estar feliz, me alegra oír eso, pero ¿Por qué tanta felicidad en tus palabras? —
—Anoche fue la más increíble desde que llegué a esta ciudad… el solo recordarlo hace que mande al diablo todo y salir de aquí para ir a… bueno no importa… ya te contaré todo en su momento…—
—¿Quién es el del video? — preguntó Mike — no puedo asegurarlo, pero imagino que el de ahí es tu secretario— insinuó.
—Encárgate de la prensa mientras me preparo para bajar, ya me estoy hartando de esta situación— dijo Erwin ignorando las últimas palabras de Mike.
—Como diga jefe— respondió en tono burlón el otro, y se levantó de la silla, tomó la tableta y salió del Penhouse.
Erwin, salió también de su despacho, y se preparó para enfrentar a la prensa que parecían una jauría de lobos y solo esperaban poder atacar a su presa.
Se dio una agradable ducha, pues a pesar de haberlo hecho después de haber tenido sexo con Levi, había despertado un poco sudado, al sentir el calor del menor a su lado.
Vistió con su mejor camisa, su mejor corbata y su mejor traje, peino su cabello como cada día, con la diferencia que un mechón de su rubia cabellera caía por encima de uno de sus azules ojos.
En el salón de entrevistas, Mike se hacía cargo de atender a los periodistas que estaban desesperados por ver a Erwin.
—La rueda de entrevista dará inicio muy pronto. Por favor tomen asiento y esperen, comenzaremos en breve—
La mirada de los hombres y mujeres ahí presentes, no era más que de malicia. Hacía ya un tiempo que seguían a Erwin tratando de encontrarlo haciendo o cometiendo algún acto ilícito.
Razón por la cual, contrató los servicios de Hanji y Mike. Aunque Erwin los presentó, como asistente y secretaria, respectivamente, ambos tenían un rol aún más importante. Eran los abogados de Erwin, de hecho, tenían una gran fama, pero por ordenes de Erwin, debían mantener un bajo perfil ante los demás.
Hanji entraba a la sala también, llevaba bajo el brazo una carpeta negra, la atención de los reporteros, cayó sobre ella y perpleja, se acercó a Mike que dejaba unas pequeñas botellas de agua con una pajita en su interior.
—¿Dónde está Erwin? — preguntó cuando llegó con Mike.
—En su Penhouse. Está preparándose para la rueda de prensa improvisada que se ha organizado— dijo Mike señalando con parsimonia a la multitud cargados de libretas, grabadoras, teléfonos celulares y cámaras fotográficas.
Hanji se acercó al oído de Mike cubriendo su boca con la mano y evitando así que los demás pudieran leerlos.
—Tengo algo de información sobre el video…— dijo y Mike la miró — tenemos que hablar con él antes de que diga algo que lo pueda desacreditar sin saberlo—
—Aún hay tiempo, creo que alcanzamos a reportar tu informe—
Salieron de la sala, y Hanji llamó al celular de Erwin. Sin embargo, Erwin bajaba con gracia por la amplia escalera que daba al hall. Las miradas de los huéspedes iban hasta aquel hombre, y aunque muchas mujeres y también algunos hombres, lo miraban embelesados, también le dirigían una mirada un poco acusadora.
Erwin se dio cuenta que sus huéspedes habían visto el dichoso video. Sin embargo, Erwin lucía imponente y sexy.
Hanji lo interceptó justo frente a la recepción.
—Tengo información sobre el video. ¿Dónde podemos hablar en privado? —
Erwin miró a su alrededor y sus ojos dieron con la puerta que daba al pasillo de la sala del personal del hotel, y con un gesto de la cabeza, indicó a Hanji y Mike que lo siguieran.
Al entrar, tuvieron la suerte de que no había ningún empleado a la vista, sin embargo, Mike y Hanji revisaron el resto del lugar asegurándose de que realmente no hubiera nadie que pudiera oír su conversación.
—Entremos aquí, estaremos más cómodos en el comedor…— decía Mike señalando la primera puerta y Hanji y Erwin lo siguieron.
Había cuatro puertas en aquel pasillo, cada una con un letrero colgado de sus respectivas puertas.
La del fondo del pasillo, era el baño, la tercera, era en donde guardaban los utensilios de aseo, que también, era utilizada como bodega para los artículos necesarios para mantener la limpieza del hotel. La segunda, era donde estaban los casilleros de los empleados, y la primera, era el comedor.
Hanji abrió la puerta y ante ellos, había una enorme sala circular y bastante elegante para ser solo el comedor de los empleados, a lo que Erwin sonrió, pues sus ahora empleados, contaban con un espacio para ellos muy apropiado y cómodo.
En el fondo del lado opuesto a la puerta de entrada, había un bufett que cruzaba el comedor. Estaba lleno de fuentes metalicas con diferentes tipos de comida, ensaladas y postres, a un lado, había un termo lo suficientemente grande que contenía agua hervida para quienes quisieran tomar té o café, o cualquier líquido caliente. En el extremo opuesto, había una torre de platos y tazas, tanto para las sopas como para té y café. Otra fuente junto a los platos, estaba también repleta con el servicio, cucharas, tenedores y cuchillos, cada uno en una fuente metálica diferente.
Se sentaron en una de las mesitas circulares que allí había, luego de que Mike pusiera el seguro en la puerta.
Una vez sentados, Hanji abrió la carpeta y la dejó así sobre la mesita, y los tres acercaron sus cabezas para ver el informe.
Había unas hojas con información, fotos, números de teléfono, cheques en blanco, contratos sin firmar…
—Moblit, recibió esto esta mañana, no sabemos aún su procedencia, pero son fotos, cheques, contratos… y esto— señalo un celular — aquí está el video—
Erwin iba a tomar el teléfono móvil, pero Hanji lo detuvo.
—No lo toques, una vez que puedas ver el video completo, enviaré este teléfono a un laboratorio para saber quien hizo esto… y las huellas de esa persona seguro están ahí, como las de la persona que lo envió…—
De su bolsillo, sacó unos guantes quirúrgicos y entregó un par a Mike y Erwin, los que se los pusieron al instante.
Erwin entonces pudo tomar el teléfono y fue hasta el icono “galería” donde encontró no solo el video, sino que también las fotos que le habían hecho llegar a Levi y de las que ahora él tenía posesión.
Reprodujo el video, y allí estaba él, teniendo sexo con su secretario, miró otros videos que había en ese teléfono.
Había otros en que lo había grabado, como cuando había ido al bar con Kuchel, incluso de cuando se había quedado en el apartamento del joven.
Dejó el móvil para abrir el sobre en que estaban las fotos, era como ver una secuencia de sus movimientos. Había fotos de Kuchel, de Levi y de él mismo en diferentes situaciones de su rutina diaria.
Sin embargo, había una foto que, en lugar de molestarle, había causado todo lo contrario. Incluso hasta sonrió ante esa foto.
Sus amigos lo miraron perplejos ante la sonrisa de Erwin.
—¿Qué tienes Erwin? — preguntó Hanji y trató de quitar la foto a la que Erwin le sonreía, pero su compañero fue mas ágil y la escondió entre las demás.
—Quisiera quedarme con todo esto una vez que lo hayas analizado en el laboratorio Hanji— dijo el rubio y metió las fotos en el sobre otra vez.
Hanji y Mike lo miraron perplejos, pero no dijeron nada.
—Este sujeto…— dijo de pronto Erwin y Mike y Hanji miraron la hoja en que Erwin había puesto su dedo.
—¿Qué pasa con ese hombre? — preguntó Mike.
—Conozco a ese hombre… — guardó silencio, era el mismo hombre de la noche anterior y que había estado molestando a Levi.
—¿De verdad? — dijo Hanji mirando la foto que había en la hoja, y que iba acompañada de del nombre de ese hombre. “Zeke Yeager”
—Es el mismo sujeto que acosaba al señor Ackerman anoche… Hanji ¿fue este tipo el que hizo tomó esas fotos e hizo ese video? —preguntó sin mirar a la mujer.
—No lo sé… pero seguramente tiene alguna relación con esto— contestó Hanji y señaló el contrato en que nile aparecía como propietario del hotel.
—Mike ¿este es el contrato que nile intentó alterar y ponerlo a su nombre no es así? —
Mike lo analizó con cuidado, y confirmó las palabras de Erwin.
—Es una copia muy bien hecha, si quieres podemos revisarlo más tarde, tengo el contrato original, el que me entregaste cuando me dijiste que el señor Ackerman había visto irregularidades en el contrato…
—Y esos cheques ¿de qué son? — dijo Hanji tomando uno y mirando la firma — llevan la firma de tu padre—
Erwin pareció quedarse en shock, y tomó el talonario que había sobre la mesa con todo lo demás.
—El talonario completo tiene la firma del sr Smith… ¿lo habrá perdido o se lo habrán robado? ¿Has podido hablar con tu padre o aun no llega del extranjero? —
—Llega la próxima semana, pero… Mike, mi madre no quiere que contacte a mi padre, sus contactos también se han asegurado de que no pueda obtener su número, ¿puedes conseguir el número de su móvil? Mi padre no dejaría por ahí éste talonario…—
—Tengo la impresión que lo que más te ha impactado fue lo de la firma en los cheques… y que sea la firma de tu padre…— dijo Hanji, apoyando los codos sobre la mesa y haciendo soporte a su cabeza con sus manos, mientras miraba fijo a su amigo.
—Por supuesto que sí, ¿Cómo crees que puedo entender esto si no he podido hablar con mi padre desde que abandoné la casa? —
—Me ocuparé de esto, también contactaré al señor Ackerman, él fue el que detectó las irregularidades, y eso que el contrato lo elaboré yo…—
Una alarma proveniente del reloj de pulsera de Mike, interrumpió la charla.
—Ya es hora de la rueda de prensa— dijo y sonrió — si antes no sabías que decir, ahora tienes material de sobra para callar a esa gente— añadió Mike mientras regresaban toda esa información a la carpeta.
—En cuanto a mí, llevare de inmediato todo esto al laboratorio, te mantendré informado— añadió Hanji y cerró la carpeta.
Los tres se levantaron y abandonaron el comedor para salir al hall de entrada, en donde había aun más gente que cuando habían entrado.
Con la frente en alto, Erwin cruzaba el hall con Hanji y Mike a cada lado de él, como si de guardaespaldas fuesen.
—Quédense conmigo por favor, quiero que sean testigo de lo que sucederá en esta rueda de prensa—
***
Mientras tanto, Levi caminaba con prisa hasta el salón de té, no sin rememorar en su cabeza la noche anterior con su jefe.
Incluso ya vestido y duchado, podía sentir en su cuerpo las manos de su jefe, los besos de su jefe, el olor de su jefe… se detuvo un momento para poner su mano sobre su estomago y cubrir su boca al mismo tiempo que sentía arder su cara.
Tras haberse calmado un poco, retomó su caminata rápida hasta el salón, y una vez allí, Farlan lo enfrentó:
—¡Al fin llegas! — chilló apenas vio a Levi entrar al salón.
Levi lucia radiante, algo nada usual en él. Farlan estaba perplejo, había una crisis y Levi lucia sonriente y despreocupado. Levi camino hasta la caja registradora donde Farlan guardaba el dinero de un cliente que acababa de pagar por el servicio.
—No te preocupes Farlan, no pasará nada— dijo Levi y puso su mano sobre el hombro de Farlan.
Farlan se inclinó para recoger algo de debajo de la caja registradora, y cuando se levantó y quedo frente a Levi, dijo:
—Enviaron esto… lleva tu nombre… no quise abrirlo, tal vez sea algo que solo debas ver tu— dijo Farlan, y en sus manos, tenía un paquete mal envuelto y que solo llevaba su nombre.
Levi tomó el paquete y fue hasta una mesa cercana donde se sentó con Farlan, mientras Isabel se ocupada un momento de atender el salón.
La sonrisa de Levi desapareció apenas abrió el paquete, y se encontrara con una carpeta.
Esta tenía un celular, cartas, fotografías sueltas, una prueba de un examen, y un pequeño montón de papeles que parecía ser información de personas a las que Levi no conocía.
—¿Qué es todo esto? — se preguntó, y apenas hubo formulado la pregunta, el celular que venia en aquella carpeta sonó.