Loto Negro

101 3 1
                                        



—¡Tienes que venir al salón ahora, Levi! Esas habían sido las palabras de Farlan cuando lo llamó momentos antes

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—¡Tienes que venir al salón ahora, Levi!
Esas habían sido las palabras de Farlan cuando lo llamó momentos antes.

Levi no dijo nada y Erwin no quiso preguntar; ya se enteraría a su debido tiempo. Por ahora, solo le preocupaba llegar al salón de té donde estaban Farlan e Isabel.

De pronto, notaron humo en el aire, a pesar de la lluvia.

Al doblar la esquina, deberían haber encontrado a Farlan e Isabel esperándolos, pero grande fue la sorpresa cuando el coche de Erwin entró en la calle.

En ese instante, Levi quedó en shock.

El carro se detuvo en un lugar seguro, lejos del voraz incendio que consumía un local. Sin embargo, no era cualquier local el que ardía.

Al bajar del vehículo, Farlan e Isabel se acercaron a Levi.

—Recibimos una llamada de los vecinos y vinimos lo más rápido posible, pero...

Levi, como si estuviera en trance, caminó hasta el frente del salón, seguido de Farlan, Isabel y Erwin.

—Mi salón... —susurró—. Mi salón se quema...

—Cuando llegamos ya era demasiado tarde.

Los bomberos tenían dificultades para apagar el fuego, así que se concentraban en evitar que las llamas alcanzaran los puestos aledaños.

—¡Hemos intentado apagar este incendio, pero no podemos! —gritó un miembro del servicio de emergencias—. ¡No podemos apagarlo. Y Necesitamos acceder al interior para encontrar la causa!

Otro de los bomberos se acercó a Farlan. Hablaron brevemente, pero Levi no prestó atención hasta que lo llamaron directamente.

—¿Es usted el dueño de este recinto?

Levi los miró, como si no entendiera la pregunta.

—Es el dueño... este salón era de él —respondió Isabel, con los ojos clavados en las llamas que devoraban aquel lugar.

Entonces, Levi se dejó caer sobre el empapado concreto, observando cómo el esfuerzo de su vida desaparecía sin remedio.

Farlan e Isabel se arrodillaron y lo abrazaron.

Un poco apartado, Erwin también contemplaba las enormes bocanadas de humo y fuego que envolvían el salón.

La gente alrededor también observaba el incendio. Por alguna razón, Erwin comenzó a mirar a su alrededor. Desde la conversación en el apartamento de Levi, ya no podía tomar nada como un simple accidente; estaba convencido de que había responsables tras aquel siniestro.

Los bomberos se reagrupaban, hablando a toda prisa entre ellos, hasta que sacaron nuevos equipos para combatir el fuego. Esta vez, al fin, comenzaron a obtener resultados.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Nov 07, 2025 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

Té Para DosHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora