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Tomas Campos

—Lian—llame y el me miró—vamos a bañarte—el renegó, pero al final terminó accediendo.

Lo bañe y cambie dejándolo ir al living mientras yo me bañaba y cambiaba, terminé de alistarme y baje encontrándomelo con Lian hablando con una rubia que nunca había visto, supuse que era la amiga de Iara así que lo deje pasar.

—Paaa—habló cuando se dió cuenta de mi presencia, la rubia volteo a ver cuando Lian corrió y se me tiró haciendo que lo alce y el ría, sonreí.
—Mira hice una amiga—dijo bajándose de mis brazos y jalándome hasta donde estaba la rubia—Se llama Ariana—dijo, yo la miré y la salude con la mano, ella hizo lo mismo—El es mi papá, se llama Tomas—dijo Lian haciendo que ella sonría.

—Cenfe, vení acá—escuché la voz de Mauro desde el jardin.

—Con permiso—dije y salí hasta donde estaba Mauro.

Ariana Grace.

¿El es el famoso Tomas?—le pregunté a Iara quien estaba viendo su celular, estaba pidiendo comida.

Asintió.

—Podes activar—dijo y yo la mire confundida.

—No—dije viendo al famoso Tomas por la puerta de vidrio.

—Si—dijo dejando su celular de lado y suspirando—El único inconveniente es Lian, y no es algo que moleste, Lian es el mejor niño que puede existir, le hace falta una figura materna—dijo viendo al niño el cual salió corriendo detrás de su papá y ahora se encontraba en sus brazos jugando con su pelo.

—No, Iara, flasheaste—dije completamente negada.

—Van a terminar juntos—dijo—de eso me encargó yo—habló bajo, la escuché y la miré mal, sonrió inocente.

—Ni lo penses—dije y ella me miró con una ceja levantada.

—¿Cómo sabes que estoy pensando?—preguntó.

—Te conozco—dije y ella rodó los ojos.

Ni en pedo estaba con alguien que es papá y no es por niño/niña, solo no creo que sea alguien que pueda tomarme como madrastra y no quiero ser la madrastra mala, mejor me quedó sola o como tía.

[...]

—Anda llama a los pibes—dijo Iara poniendo la comida en la mesada, asentí y caminé hasta el estudio, todos se habían movido para ese lugar, toque la puerta y se escuchó un "pase", abrí la puerta y todas las miradas viajaron hasta mi.

—La comida ya está—dije y todos emitieron un "gracias", dejaron las cosas que tenían y salieron caminando detrás mío, Lian estaba a caballito de Mauro.

𝐕𝐢𝐝𝐚 𝐩𝐚𝐭𝐞𝐫𝐧𝐚 | 𝐂.𝐑.𝐎Donde viven las historias. Descúbrelo ahora