Todoroki está enamorado de Bakugō, pero este tiene miedo al rechazó, teme el no ser correspondido por la persona que ama. Tan grande es su miedo al rechazó que decide escribirle cartas en anónimato a Bakugō expresando aquel tan hermosos sentimiento...
El llanto de Bakugō había cesado, su agarre se debilitó y soltó a Shōto, ahora se encontraba mejor. En todo ese rato ninguno de los dos habían hablado, simplemente Todoroki estuvo abrazando a Bakugō y, Katsuki se había dejado abrazar y acariciar por el bicolor.
Por más cómodo que se sentía tuvo que separarse un poco del abrazo, levantó su cabeza y miró directo a los ojos del bicolor. Shōto le dedicó una sonrisa y con su pulgar comenzó a limpiar los rastros de lágrimas que aún poseían los ojos rojizos.
Katsuki se sentía protegido al lado de Todoroki, tenía que hablar con Shōto, debía explicarle todo lo que pasó con Midoriya, tomó la mano del bicolor y comenzó a hablar.
—Todoroki, mi relación con Deku se torno tóxica, tan tóxica que ni siquiera puedo terminar de él.
Y con eso dicho empezó a relatar todos los acontecimientos que habían ocurrido a lo largo de aquellos seis meses.
Shōto escucho con atención todo, no iba a negar que le dolió como el infierno saber que Katsuki y Midoriya ya habían tenido relaciones sexuales, no obstante se sentía muy mal por el rubio, puesto que; gracias a eso empezó el sufrimiento para el rubio, mas no lo culpaba por caer ante la tentación, somos humanos y algunas veces podemos ceder ante las tentaciones sin quererlo por completo.
El relato del rubio termino, Katsuki ante la pena había bajado la mirada. Shōto tomó su mentón y levanto la cabeza del oji rubí.
—Esta bien Bakugō, somos humanos y nos equivocamos algunas veces, sin embargo eso no quiere decir que no podamos remedar nuestro errores. Buscaremos la forma de alejarte de Midoriya sin que este te perjudique; no estás solo, yo siempre te apoyaré.
Nuevamente un agradecimiento salió de los labios de Katsuki y ambos jóvenes volvieron a unir sus cuerpos en un abrazo.
—No quiero volver a los dormitorios, si vuelvo tendré que estar con Deku y muy probablemente no nos volveremos a ver.
Todo lo que dijo Katsuki era cierto, si volvían a los dormitorios no podrían volver a hablar por un largo tiempo.
—Tranquilo, buscaré una manera de ayudarte lo más rápido posible, confía en mí. —Le regaló otra sonrisa.
—Esta bien, confío en ti.
Estuvieron unos minutos más así, hasta que Katsuki rompió el abrazo, tenía que irse sino quería que Midoriya se molestará más con él. Ambos se despidieron y cada uno se fue por un lado diferente.
[...]
De caminó a los dormitorios Todoroki sacó sus teléfono y le mando un mensaje a Kirishima para que el pelirrojo fuera a su habitación lo antes posible.
No pasó mucho tiempo para que llegara a su habitación, esperó unos minutos y su puerta fue tocada, se levantó para abrirla y como se lo esperaba era Kirishima, le dijo que pasará y este acató lo que había dicho.
—¿Cómo te fue con Midoriya? —Cuestionó mientras cerraba la puerta.
—Fue un dolor de culo, pero por suerte lo pude retener bastante tiempo —habló mientras tomaba asiendo—, más importante, ¿cómo te fue con Bakugō? ¿Pudiste hablar con él?
Shōto afirmó con un movimiento de cabeza. Aunque no quiera tuvo que contarle todo a Kirishima, pues el de cabellos rojos era el único que podría ayudarle en ésto. Le comento todo lo dicho por el rubio, esperaba y no reaccionara mal ante el oji rubí.
—¡Ese maldito de Midoriya! —Exclamó, sentía su sangre hervir por lo antes mencionado por Shōto—. Sabía que Bakugō nunca actuaría así. Debemos ayudar a Bakugō, ¡tiene que dejar a ese idiota!
Todoroki afirmó ante lo dicho. —Sí, tenemos que ayudarlo, pero aquí la cuestión es, ¿cómo hacerlo? Midoriya lo tiene amenazó ante aquellas fotos donde muestra que el fue «abusado».
Kirishima suspiró, el bicolor tenía toda la razón, con aquellas fotos Midoriya tenía todas las de ganar. Ambos estaban en silencio, tenía que idear algún plan juntos, era los únicos que podían salvar a Bakugō.
—Tengo una idea —vociferó Kirishima.
El de ojos heterocromicos observó con intriga a su acompañante, esperaba con ansias el plan que este tenía.
Ante la antena mirada del bicolor el teñido decidió seguir con su explicación.
—Podríamos destruir las fotografías, ante la falta de evidencia no creo que Midoriya sea capaz de seguir obligando a Bakugō a estar a su lado.
El plan de Kirishima no era tan estúpido como pensó, sin embargo este tenía una gran dificultad y grandes riesgo de ser atrapados.
—No es un mal plan, sin embargo no sabemos si Midoriya tiene más copias de las fotografías, no estamos al tanto si tiene copias de ellas en el computador o en su móvil; aunque logremos destruir unas pocas no serviría de nada si tiene más.
El pelirrojo suspiró, el maldito de Midoriya era tan inteligente como para tener más copias de las imágenes.
—Entonces, ¿no podemos ayudar a Bakugō?
—Claro que podemos.
Kirishima miró al Shōto con confusión.
El mitad albino sonrió, tenía un plan que estaba casi seguro que con el Bakugō saldría de esa relación tóxica.
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Perdón por no actualizar, me dió un bloqueo creativo. ಥ‿ಥ
Aún lo tengo, pero quiero acabar esta historia, no la quiero dejar, cuando ya estoy cerca del final.
Por cierto, ¡muchas gracias a las personas que leen y votan! Me dan muchos ánimos para seguir escribiendo, gracias por mucho y perdón por tan poco.
Perdón si quedó cortó, haré lo posible porque el siguiente sea más largo.