[15; Las chicas son geniales] + Female AU

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Como la segunda descendiente del Gremio de Comercio sus días siempre son ajetreados, acompaña a su padre en las reuniones extranjeras más importantes y le deja a cargo las locales, necesita un respiro para leer algo pronto. Su madre ya la está esperando en la entrada de casa con una sonrisa grande lista para arreglarle el vestido una última vez. Durante mucho tiempo se ha mantenido firme con sus sueños desde practicar artes marciales hasta demostrar que es capaz de llevar un negocio perfecto. Su padre rara vez le ha dicho que no, siendo una niña tiene más adoración por ella que por su hermano mayor, el problema es su madre. Es la viva apariencia de las cosas que deben ser femeninas; su maquillaje siempre impecable, el cabello sin estar fuera de lugar, la ropa más fina que pueda producir el Gremio con los colores más brillantes que pueda pedir, habla con respeto, camina erguida, el lema típico de "Una señorita no hace eso." Xingqiu está bastante cansada de eso.

Le gusta usar pantaloncillos cortos en los días más calurosos y en los más fríos, usar una espada para pelear y usar su visión Hydro cuando lo requiere, no necesita ensayar mil veces lo que va a decir en una reunión porque ya tiene la facilidad de palabra, le gusta maquillarse cuando tiene ganas o cortarse el cabello de forma desigual, no tiene porque pedir permiso a su madre para eso. Le gusta salir con sus amigos de aventuras o a comer algo, le gusta pasar tiempo con su hermano a pesar de tener gustos diferentes, le gusta hacer bromas a su mejor amigo Chongyun porque nunca se molesta con ella.

Lo que no le gusta es sentirse atrapada en una jaula.

—Mi amada hija.—Le da un beso en la mejilla, le acomoda un botón suelto del cuello del vestido luego le da un beso en los labios a su esposo.—Y mi amado esposo. Pasen a comer algo, vamos.—

Cuando llegan al comedor el lugar de su hermano está vacío, supone que tiene sus propios asuntos que atender. Se alisa el vestido cuando se sienta, sus padres se sumergen en su propia burbuja de habladuría comiendo de a poco por lo que la chica termina rápido de comer. Tal vez si se apura pueda alcanzar a Chongyun en el puerto antes de que vaya a exorcizar algún espíritu.

—Tengo unas cosas que atender,
lamento no poderme quedar hasta el final de la comida. Buen provecho.—Su madre interrumpe que se levante del asiento poniendo una mano firme en la muñeca.

—Espera cariño, tu padre y yo hemos estado hablando.—Lanza una mirada a su esposo para que la apoye pero su rostro indeciso no ayuda mucho.—Tú mejor que nadie entiende los asuntos y tradiciones del Gremio, pronto cumplirás 16 años y serás lo suficiente mayor como para casarte.—A la chica se le seca la garganta sabiendo a donde se dirige la conversación.

—¡No pueden arreglarme un matrimonio como un simple negocio!

—No es lo que quiso decir tu madre.—Se apresura a decir su nervioso padre.—Solo está poniendo las cartas sobre la mesa, no te vamos a obligar a aceptar nada.

—Si, es una opción a considerar. Faltan algunos meses para tu cumpleaños, así podrás estar segura sobre aceptar este... Acuerdo.

—O negarte a el.—Xingqiu ha visto muchas miradas inflexibles en su vida pero ninguna puede compararse con la de su padre, por lo general van dirigidas a su hermano o cuando algo sale terriblemente mal, nunca hacía ella o su madre. Hasta ahora.

—No tiene que ser alguien de aquí, cariño.—Rechaza la severidad de la mirada, acaricia la mano de su hija.—He escuchado que los chicos de Sumeru son muy inteligentes, sé que es todo desierto y bosques pero estar ligados a la región del Dios de la sabiduría podría...—Su perorata se corta ante el chirrido de una silla, Xingqiu se levanta con rapidez para salir del recinto.

—Agradezco la comida y la plática amena pero de verdad tengo asuntos urgentes que atender, si me disculpan.—Las lágrimas están detrás de sus ojos amenazando salir, a pasos rápidos se dirige a el lugar habitual para encontrar a Chongyun. La chica de cabello celeste está comiendo una paleta incolora con su rutinaria sombrilla, su linda cara de gato (palabras dichas por Xingqiu) muestra la felicidad que provoca el dulce hasta que se pone seria cuando la otra chica se frena frente a ella.

—Xingqiu hola.—Saluda enérgica aunque su cara muestre seriedad.—Estaba pensando justo en ti, ¿Quieres salir a dar un paseo?—Solo recibe un asentimiento con la cabeza, posteriormente se ponen en marcha sin rumbo fijo.—Pasó algo, ¿Verdad? Estás muy seria.

—Jaja no pasa nada, solo pensaba. ¿Puedes creer que mi hermano no apareció para el almuerzo de hoy? Con lo mucho que le gusta comer, me pregunto donde está.

—Oye te conozco a la perfección, sé que no es eso. Puedes decirme si quieres.

—Es... Mi mamá de nuevo.—Suspira, hay una mano con dedos pegajosos entre la suya por breve momento. Da un vistazo a su amiga antes de seguir andando.—Me dijo que debo considerar un matrimonio porque estoy en la edad.—El agarre en su mano es ahora flojo, Chongyun parece estar más pálida de lo normal.

—¿Un matrimonio?

—Sí, lo ve como un potencial negocio ¡¿Tú crees eso?! ¡Un negocio!—La gente de los puestos se les queda mirando, no es algo común que una chica grite a media calle puntos extras por ser Xingqiu, a quien todos en Liyue conocen.—Estoy tan enfadada con este de los matrimonios.

—Aquí.—Le entrega una de sus paletas heladas con infusión Qingxin, una más y no va a tener hasta mañana.—Bueno en algún punto vas a tener que casarte...

—Ni siquiera sé si quiero casarme.

—¿No quieres?

—No lo sé.—Repite ahora que están fuera de la ciudad, cruzan el puente y se sientan en el pastizal.—¿Has pensado en casarte con un chico?

—A veces, cuando estoy aburrida.

—... ¿Y con una chica?

—A veces, cuando estoy aburrida.

—¿Tú...—Ahí está de nuevo esa seriedad, está sorprendida por lo franca que está siendo su mejor amiga.—... lo has pensado?

—¿Es algo raro de decir?—De repente se pone nerviosa, evitando mirarla.

—No, no es... A mí no me gustan los chicos. Así que.... Mmm...—No puede formular oraciones correctamente, Xingqiu está sorprendida porque nunca le ha pasado.

—Oh está bien.

—¿Lo está?

—Por supuesto ¡Ah! Espera, no llores.—Ahora está doblemente confundida hasta que lleva las manos a sus mejillas percatandose por fin de las lágrimas. La paleta chorrea en su mano, las gotitas escurren por su dorso y caen en su vestido.—¿Es porque dije que estaba bien si no te gustan los chicos? ¿Era una clase de prueba?

—No no no, de verdad no me gustan los chicos.—Suelta una risa por el camino que ha tomado está conversación, se seca las lágrimas con las mangas del vestido.—Solo las chicas.

—Las chicas...—Toma ambas manos entre las suyas, sus uñas están pintadas de blanco con pequeños brillos incrustados. Se levanta limpiándose la tierra de sus pantalones bombachos.—Las chicas son geniales.

—Lo son.—Chongyun le ofrece una mano para ayudarle a levantarse. Sostiene la sombrilla con la misma mano y en la otra ya no lleva una paleta, si no la mano de Xingqiu.

—Vamos a que te cambies por algo más cómodo.

𝑵𝒖𝒃𝒆𝒔 𝑫𝒆 𝑪𝒓𝒊𝒔𝒕𝒂𝒍 𓄼𓄹  𝑿𝒊𝒏𝒈𝒚𝒖𝒏Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora