Al siguiente día salí, parecía ser un buen día. Camine por donde me indico Ethan, tratando de no olvidar por dónde debo volver, pero la verdad soy muy mala para esto.
Al final encontré la tienda postal, mamá me había enviado una pequeña caja, sé que había algunas frutas y chucherías que aquí en Italia no había.
Salí tranquila pero comenzó a llover la verdad no tenía sentido que espere a que escampe ya que entre más pasaba los minutos más llovía, así que decidí caminar bajo la lluvia, solo espero no pescar un resfriado.
Llevaba más de 20 minutos caminando toda mojada y si amigos estaba pérdida, creo que cogí mal la calle de vuelta a casa. Estaba sumida en mis pensamientos cuando unas manos me agarraron del brazo girándome con tal fuerza que creí que me iban a robar u otra cosa peor.
Estaba muy asustada, pero se me pasó de inmediato cuando vi que era el estúpido de Damiano.
- ¿ Ana acaso estás loca? ¿Porque caminas sola y en plena lluvia como si nada pasara? Puedes pescar un resfriado.
- Primero que nada hola Damiano y segundo, casi me matas de un infarto!
- Si lo siento, pero no me has respondido.
- Pues nada fui a ver mi encargo y al volver comenzó a llover y para mala suerte me perdí.
El río y yo lo golpeé en el brazo.
- Auch se quejó
- Eso no es nada jovencito, pero te mereces por burlarte de mí.
- No me burlo solo que no sé, cómo aún después de estar más de un mes aún te sigas perdiendo, en serio eres torpe Ana.
- Sí genial, lo miré mal.
- No no, no te lo dijo para ofenderte, disculpa.
- No pasa nada, pero bueno vamos a casa que también te estás mojando.
- Claro vamos, si te sirve de consuelo casi llegabas, solo que estamos de otro lado. Dijo
Y así era, llegamos a casa todo mojados por la lluvia, en la entrada resbale y casi me caigo si no hubiera sido por Damiano, este reía por la cara de susto que puse.
Estábamos en la instancia colgando nuestros sacos y dejando nuestros bolsos cuando dijo:
- Ana, ¿Ethan no te iba a acompañar? ¿Cómo permitió que fueras, sola sabiendo que aún tienes problemas de ubicación?
- Oh, no es que le surgió algo en la universidad y no me pudo acompañar.
- Mmm le surgió algo al noviecillo. Dijo por lo bajo pero aun así logré escucharlo.
- ¿Disculpa? ¿Qué es lo que acabas de decir?
- Ay, Ana por favor deja de ser mojigata y acepta que Ethan y tú tienen una relación.
- Damiano, en serio no sabes lo que estás diciendo. Le dije algo molesta
Él me miraba con modo acusador y buscando una respuesta.
- Vez no lo niegas, eso explica incluso el hecho que duerma en tu habitación, dijo en un muy mal tono.
- Y si es así ¿cuál es tu problema que yo salga con Ethan?
Estaba muy enojada, que carajos le pasaba a este.
- Ninguno, solo que deberían tener la decencia de avisarnos a los demás y no ir por la vida como si no vivieran con nadie.
Ok si quiere pelea, pelea le voy a dar y seguiré su juego. Maldito Damiano.
- ¿Disculpa? Tú hablándome de decencia! Por favor Damiano, yo no tengo que pedirte permiso para salir o no, con alguien ¿qué te crees?
No dijo nada, pero estaba muy enojado.
Me di la vuelta para marcharme cuando dijo.
- Sí genial eres la torpe, nueva compañera de casa a la que no le importo meterse en la cama con el primero que apareció.
Ok esta situación había llegado demasiado lejos, le permití todo incluso el humillarme y faltarme al respeto, pero ya no más, que se cree este idiota que no me puedo defender o que.
Me di la vuelta y lo único que pude hacer para responder y reaccionar a lo final que dijo fue con una cachetada.
El golpe se escuchó en toda la casa por lo silenciosa que está estaba.
Me miró y Dios, creo que comencé a rezarles a todos los dioses porque sabía que de ahí no iba a salir viva.
Me agarró de las muñecas, pegándome hacia él, y cortando la distancia que nos separaba, escuchaba su respiración muy agitada pero no entendía si era porque acabo de golpearlo o por qué.
Al final artículo palabra.
- Lo siento Ana, y me merezco todos tus golpes por lo idiota que soy contigo, pero ¿en serio no te das cuenta?
Dios mío estaba sumida en un trance que sería difícil, salir estaba tan cerca de él, podía escuchar su respiración, respirar su aroma y eso más tenía que lidiar con lo que acababa de decir. ¿Acaso me gustaba Damiano?
Sentía que mis piernas en algún momento iban a ceder y caería al piso.
Narra Damiano
Ahí estaba ella, muy cerca de mi podía ver en sus ojos una mezcla de susto y nerviosismo, al parecer también causaba algo en Ana, además de odio cuando yo la trataba mal.
Al final le dije lo que estado guardando los últimos días, estaba asustado porque ella no decía nada. Baje mi mirada a sus labios y al final la besé.
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De intercambio en Italia (COMPLETA)
FanfictionAna viaja a Italia a un intercambio de un año. Grandes sorpresas se encontrará durante este viaje
