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El día lunes llego en un pestañeo, Sara había puesto ocho alarmas para que no se le hiciera tarde.
Su fin de semana estuvo un poco más normal, la directora no la volvió a buscar, no se había encontrado con Catherine y tampoco con Anne, no las había visto ni si quiera en el comedor y una parte de ella se sentía aliviada.

Lauren resultó ser más agradable de lo que pensaba, la chica junto con sus amigos Robert y Dayane, incluyeron a Sara como alguien más del equipo o eso decían ellos.
La peliazul se observó en el pequeño espejo y aliso su uniforme, le quedaba bien, aunque bueno a ella todo le quedaba perfecto, tenía un cuerpo muy trabajado, le gustaba la fiesta y beber de vez en cuando alcohol, pero le gustaba más verse los abdominales en el espejo.

Sara llegó corriendo al comedor y la regañaron, pero no le importo, quería alcanzar su desayuno, para su mala suerte, la cocinera no le sirvió nada.

-te dije que te levantaras más temprano. - la reprendió Lauren, quien era la que más se preocupaba por ella hasta ese momento

-puse ocho alarmas, me levante a la sexta, pero te juro que me vestí super rápido

La chica negó con la cabeza

-iras aprendiendo, solo esfuérzate más

Robert y Dayane se acercaron hacia donde estaban las dos chicas y se saludaron, se sentaron en una mesa un poco alejada de los demás y comenzaron a desayunar

-¿no van a ofrecerme de su desayuno?. - Sara se cruzó de brazos

-si alguna profesora nos ve o la cocinera, estamos muertos. - habló Robert con la boca llena y Sara hizo una mueca de asco -¿que?

-no se habla cuando tienes comida en la boca. - sonrió forzadamente -no sabía que sancionaban por compartir tu desayuno

Lauren suspiro

-hay muchas cosas que no sabes, eres nueva aquí Sara, solo trata de no ser tan... Chismosa

-no soy chismosa

-querida, todas las profesoras ya saben que te escapaste el jueves en la noche quien sabe para que, todos tenemos prohibido salir y más a esas horas

-¿y por que?

-Es lo normal en cualquier internado, imagina que en cualquier lado te dejaran andar vagando a las doce o una de la madrugada, es de gente loca. - volvió a hablar Robert divertido

-Catherine, la subdirectora, me regaño, dijo que no hablara de mis lesbianismos. Lo cual si les soy sincera se me hizo super extraño, digo cuando hable por primera vez con Lauren yo no la vi cerca

-ella está en todos lados, Sara, debes de acostumbrarte

Sara frunció el ceño

-la gente de aquí es jodidamente rara, ¿como mierda va a estar en todos lados?

-la profesora Catherine es de las personas más estrictas de este lugar, de hecho se dice que ella es quien era directora, pero le cedió el lugar a su tía. Igual la señora ya está más cerca del panteón que de la vida. - se burló Dayane

-pues la señora ya es mayor, Catherine no parece estricta, bueno no demasiado

-no la conoces lo suficiente, pero ya veras. - Lauren terminó su desayuno y se fue dejando a sus amigos un poco desconcertados, la chica había pasado una mala noche y prefería estar sola en esos momentos

-¿que le sucede?. - dijo Sara

-tuvo pesadillas, ella no está aquí como nosotros. - explicó Robert -me refiero a que a ella no la trajeron por mal comportamiento o esas cosas, ella vino sola, su padre era una persona extremadamente violenta, tiene marcas en todo el cuerpo, la golpeaba con la evilla del cinturón, con ramas, con palos, cables y un sin fin de cosas, así que solo huyo. Solo que hay ocasiones como esta en las que las pesadillas la invaden

ENTRE PAREDES Donde viven las historias. Descúbrelo ahora