¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Ramé ya estaba más tranquila y había salido de su pequeño encierro en el establo; ahora, daba un pequeño paseo por la granja.
Pasaba por enfrente de la casa cuando Andrea pasó corriendo frente de ella hacia la gran instalación, giró su vista hacia la puerta y pudo ver a Maggie y Lori bajando las escaleras del porche. Maggie se notaba furiosa. ¿Ahora que?
Dio unas cuantas zancadas siguiendo a Andrea y pudo escuchar como Maggie le gritaba a la rubia. Estaban discutiendo.
—Lo estaría si la hubieses cuidado, ¿Dónde estabas?. —preguntó Greene mayor.
—Ey, ¿ahora qué pasa? —preguntó Ramé poniéndose a un lado de su hermana.
—Lo que pasa es que dejé a Beth con Andrea y cuando fui a su cuarto ella no estaba. —informó Maggie sin mirarla, solo miraba a Andrea. —Beth estaba encerrada en el baño. Rompió el espejo y se cortó.
—¿¡Qué!?
—¿Qué tan mal está? —habló Andrea.
—Va a mejorar.
—Ella quiere vivir. —bajo la cabeza asintiendo. —Ha tomado una decisión.
—Intentó suicidarse.
—No, no lo hizo. —contradijo Andrea.
—¡Mi padre le está cosiendo la herida ahora! —Maggie perdía la paciencia y Andrea seguía como si nada.
Mientras, Lori y Ramé solo escuchaban, la mujer lo hacía desde las escaleras y Ramé aun seguía ubicada donde estaba antes.
—Quiere vivir. —aseguró Andrea.
La rubia trató de pasar por al lado de Maggie para poder entrar a la casa, pero fue detenida por la misma.
—Aléjate de ella. De las tres. —dijo cortante. —No te atrevas a poner un pie en esta casa.
Andrea miro a Lori, tratando de que la mujer la ayudara a salir de esa situación; pero la señora Grimes solo la miro en silencio. Por último, la rubia asintió suspirando, se dio media vuelta y se alejó de la casa bajo la atenta mirada de Maggie.
Maggie subió las escaleras para entrar a la casa, Lori ya había entrado.
—Maggie...
—¿Qué pasa, Ram?
—Mira. —dijo poniéndose frente a ella. —No diré que Andrea tiene razón. Pero Beth tomó una decisión, nuestra hermana quiere vivir y ahora lo sabe.
Maggie la miraba pensante, a lo mejor la pequeña tenía razón.
—Solo que a veces debes cruzar la raya para saber qué es lo que realmente quieres... —Maggie suspiró, le dio un beso en la frente a Ramé y la mayor entró a la casa.