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Dale había muerto hace unos tres días aproximadamente. Algunos aún lidiaban con su muerte. Le habían hecho un funeral bajo un árbol cerca de la granja; su tumba estaba junto a las de los ya difuntos familiares de los presentes.
Esa tarde, al parecer ahora Shane es vidente, Randall había escapado de su encierro en el granero.
Y por lo que el hombre contó: al ver que el rehén había escapado, Shane lo siguió por el bosque y se dio cuenta que lo seguían y entonces lo atacó, lo noqueó y le quitó su arma, y ahora Randall estaba suelto. Shane tenía la nariz rota por la paliza que supuestamente Randall le había dado con una roca.
Ahora, Shane, Daryl, Glenn y Rick se habían adentrado en el bosque para buscarlo. Se estaba haciendo tarde, cosa que preocupaba a algunos al no ver ninguna señal de los cuatro hombres y el rehén.
La noche que murió Dale, Carl le había confesado algo a Ramé.
El niño había salido al bosque y se había encontrado con un caminante. Ese caminante fue el culpable de la muerte de Dale.
Carl decía que era su culpa; que el muerto lo había seguido hasta el campamento y alcanzó a Dale por eso. Ramé trató de dejarle en claro que no lo fue y que no tenía que culparse por lo ocurrido, que son cosas que, hoy en día, le pueden pasar a cualquiera.
El pequeño Grimes había hablado con Shane y había tenido una charla con el padre, "no más juegos de niños" le dijo el hombre, y le devolvió su arma.
También, hace unos días, el grupo de Rick se había trasladado a la casa, algunos dormían en el living, Hershel les había cedido su cuarto a Rick y a Lori y, para la supuesta mala suerte de Ramé, el menor de los Grimes debía dormir en su cuarto. La razón era clara, en el cuarto del mayor de los Greene no había ningún catre o algo así para que el chico duerma; la única habitación con un lugar para que duerma era el cuarto de la niña, lo usaba cuando hacian pijamadas con Maggie, Beth y de vez en cuando, Shawn.
Ahora, ambos niños, por órdenes de las mayores, se encontraban en el cuarto de la pequeña Greene.
Carl se encontraba mirando por la ventana con unos binoculares que le había quitado a Shane, buscaba alguna señal de su padre y los demás hombres que salieron.
Ramé, como no tenía mucho más que hacer, leía un libro de mitología griega que había en su cuarto. Sus armas ahora se encontraban en su cuarto. Su padre le dijo que era para tenerlas a mano por si algo malo pasaba y tenían que abandonar la granja.
-No los veo. ¿Y si vamos a buscarlos? -dijo Carl.
Ramé dejó su libro sobre la mesa de luz y lo miró.
-Estarán bien. Rick y los demás saben cómo protegerse. -el chico asintió -Pero si no vuelven dentro de un rato y aun quieres ir a buscarlos... -se dirigió donde estaba Carl y se sentó en el mismo sillón -Te acompaño.