—Tus acciones son una estupidez —espetó Villanelle al subir de golpe al taxi, cerrando la puerta con fuerza.
Bella se acomodó a su lado, encogiéndose, y bajó la voz casi hasta un susurro para que el conductor no la oyera.
—Tiene a mi madre, Villanelle…
Los ojos de la vampira se oscurecieron, fijos en ella.
—Es una trampa, pero eres demasiado terca para escucharme.
Bella apretó los puños sobre sus rodillas, con un temblor apenas perceptible.
—Escuché su voz… —murmuró con desesperación—. Él la tiene, estoy segura.
Villanelle apartó la mirada hacia la ventanilla, como si quisiera contener algo más duro que las palabras. El silencio entre ambas pesaba más que el rugido del motor.
•••
—¿De verdad crees que eso funcionará? —preguntó Villanelle, mirando con desdén el pequeño spray de pimienta en la mano de Bella—. Entraré yo sola, sacaré a tu madre y te marchas. ¿Entendido?
Bella negó con la cabeza y, sin esperar, se adentró en el estudio de ballet.
Villanelle rodó los ojos, conteniendo un gruñido, y la siguió de inmediato.
—¿Bella? ¿Dónde estás, Bella? —la voz de su madre resonó en la sala, temblorosa.
Bella corrió hacia el armario de donde provenía el sonido, el corazón golpeándole en el pecho.
Villanelle, en cambio, no se dejó engañar: sus ojos recorrían cada esquina, cada sombra, el cuerpo listo para el ataque.
Un televisor encendido tras la puerta mostraba la grabación de Renée, su voz repitiéndose en bucle.
—Todos se burlan de mí…
—Te lo dije —masculló Villanelle, cerrando la puerta de un golpe y tomando a Bella del brazo—. Es una trampa. Vamonos.
Pero antes de dar un paso, ambas se congelaron al ver a James de pie, a pocos metros, como una bestia esperando su momento.
—Ella no está aquí… ¿verdad? —preguntó Bella, con la esperanza rota en la voz.
Villanelle no apartó sus ojos del cazador.
—Es obvio que no, Isabella.
James sonrió con crueldad.
—La valiente e inteligente Villanelle… —dijo con tono burlón, sus ojos encendidos de interés—. Y la frágil y torpe Isabella.
Antes de que pudieran reaccionar, el vampiro empujó a Villanelle con una fuerza brutal, lanzándola contra el suelo, y apresó a Bella por el cuello.
—Me lo dejaste demasiado fácil… —rió, inclinándose hacia ella—. Voy a divertirme mucho con ustedes.
Villanelle se incorporó lentamente, con la ira latiendo en cada fibra. Esta vez no luchó contra ello: dejó que el ser oscuro dentro de ella emergiera.
Sus ojos se volvieron de un negro absoluto, su piel adquirió un tono blanco grisáceo, y una daga hecha de pura energía oscura se materializó en su mano.
Con un movimiento certero, la arrojó contra James, clavándola en su espalda.
El cazador gruñó de dolor, girándose furioso, y se lanzó hacia ella con una velocidad sobrehumana.
Villanelle lo esquivó con una facilidad inhumana, y con un gesto de su mano lo lanzó contra un espejo, que estalló en mil fragmentos.
James se levantó, la sonrisa ahora torcida por la rabia, y corrió de nuevo hacia ella.
La joven extendió la palma, liberando una onda de energía oscura que lo golpeó de lleno y lo estampó contra la pared, elevándolo varios centímetros en el aire.
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DARK • Alice Cullen
DiversosEn donde Villanelle Swan es reservada y distante con todos... O En donde Alice Cullen hace lo posible por acercarse a su compañera...
