CAPÍTULO 13

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10 AÑOS ATRÁS

Morgan terminó el año con sus nuevos padres. Le regalaron un montón de juguetes que ni siquiera sabía que existían, ropa nueva... Además, podía ducharse todos los días con agua caliente y sus heridas se curaron. Sus ojos se iluminaron de viveza desde el primer momento que entraron en una casa situada en un barrio precioso. Tenía una planta, pero se localizaba en una parcela gigante con piscina y un gran árbol. Ese mismo día, Peter le dijo a la pequeña que construirían una casita del árbol chulísima para imaginar miles de historias.

En la noche de Año Nuevo, la pregunta que rondaba durante semanas por la mente de Morgan salió a la luz.

-¿Por qué estuvisteis en Suiza si vivís aquí?

El señor y la señora Preston se miraron con una expresión tranquila. Sabían que en algún momento la curiosidad de la niña le atormentarían de preguntas.

-Resulta que estábamos de viaje de aniversario cuando supimos de la existencia del orfanato y decidimos... -se le entrecortó la voz. -Que una nueva compañía nos iría bien.

-¿Y por qué yo? De entre todos esos niños, ¿por qué yo?

-Porque en el momento que hablamos contigo supimos que eras especial. -Peter se arrodilló ante ella. -Una jovencita con mucho futuro por delante.

Morgan bajó la mirada al recordar algo que había estado ignorando durante días. La tristeza dominó el momento.

-¿Todavía seguís pensando llevarme al colegio? -susurró.

-Morgan, cariño. -Peter la cogió en brazos y se sentó al lado de su esposa con la niña en su regazo. -Es necesario que vayas a la escuela para aprender y hacer nuevos amigos. Te lo pasarás muy bien.

-Sigue sin gustarme. -se le iluminó la mirada al venirle una idea a la mente. -¿Y si me quedo con mamá cocinando y haciendo tareas de la casa? Prometo hacer mi cama todos los días.

Ambos rieron ante la idea elocuente de la pequeña.

-Hacemos un trato. -le sugirió Peter. -Por cada semana que seas fuerte y aguantes yendo al colegio, podrás elegir la película del viernes de cine.

Morgan enseguida sonrió por la idea de elegir todas las películas de Disney de las que había oído hablar en esos últimos días.

-¡Sí! ¡Quiero ver esa del niño pelirrojo! -intentó recordar el nombre del chico. -¡Peter Pan!

-Para eso tendrás que ser valiente en esta semana ¿vale? -dijo su madre Beth.

-Lo prometo.

Un gran abrazo familiar inundó la sala.

Así es como Morgan se durmió entre sueños y fantasías esperando el próximo día como su primera vez en la escuela.

***

Las horas de la noche se le hicieron eternas, hasta que finalmente llegó el momento. Estaba ya vestida parada en frente de la puerta con Peter y Beth detrás suya. Morgan se giró asustada con lágrimas en sus mejillas.

-¡No quiero! ¡Por favor, quiero volver a casa! -el mismo miedo que sintió meses atrás volvió a recorrerle las venas.

-Eh, oye Morgan... -Peter se inclinó para llegar a su altura, le acarició la mejilla para calmarla. -¿Recuerdas la promesa?

La pequeña asintió con la cabeza y se limpió las lágrimas.

-Venga, sé la niña fuerte que has sido siempre.

Cogió fuerte de la mochila y comenzó a caminar. Con ayuda de una mujer que decía ser la directora, llegó a su clase. Desde la puerta, podía ver un aula repleta de niños riéndose y tirando aviones de papel. Al ver la llegada de esa nueva alumna, el silencio se hizo en la sala.

-¡Niños! ¡Silencio! -gritó la profesora. -Está es vuestra nueva compañera, Morgan Preston.

Todos quedaron perplejos, algunos la miraron sorprendidos, otros comenzaron a cuchichear. De repente, una niña pelirroja levantó la mano.

-Profesora, ¿su apellido es Preston de Peter Preston?

-Así es.

-Pero si ellos no tienen hijos.

-¡Es adoptada seguro! -gritó un chico del fondo y la clase estalló a risas.

El miedo siguió presente en el débil cuerpo de Morgan, y desde ese momento nunca desapareció. La única silla libre estaba en primera fila, donde a partir de entonces, recibió risas, papeles y todo tipo de burlas por parte de sus compañeros.

Pero la pequeña seguía recordando las palabras de sus padres. "Sé la niña fuerte que has sido siempre" No quería decepcionarlos, así que aguantó.

Y lo que pensó durante el recreo, es que los niños jugaban al escondite con ella. Ya que al principio hablaban con Morgan y se reían, y al final todos corrían entre risas mientras ella se quedaba sentada. Después, buscaba algún rastro y se daba cuenta que éstos huían al verla.

Al terminar las clases, nunca se sintió más contenta de volver con sus padres, a su nuevo refugio. Los recibió con un gran abrazo.

-¿Qué tal tu primer día cielo? -preguntó Beth.

-Genial. -mintió ella.

Genial porque estaba a salvo con ellos.

-Ya sabía yo que nuestra niña era la más valiente de todas. -Peter la lanzó hacia arriba y ésta amplió su sonrisa.

Un rayito de luz iluminó el cielo.

Al final de la semana, Morgan hizo tal y lo que sus padres le dijeron el primer día. Y pensó que valió la pena por esa película tan maravillosa. Solo tenía que aguantar siete días más. Aunque eso significase más burlas que luego se convertirían en lágrimas, más bolas de papel que se convertirían en moratones y cicatrices, más insultos que se convertirían en palabras grabadas a fuego, y más risas que desaparecerían de la vida de Morgan Preston.

A pesar de todo, la gran creatividad de la pequeña hizo ver la situación como un juego más. En su mente, seguía la posibilidad de que algún día Peter Pan llamaría a su ventana y la llevaría al País de Nunca Jamás, donde sería la niña más feliz del mundo y no tendría que crecer.

Un mundo injusto, lleno de mentiras y odio, que fue transformado en otra realidad por una mente joven e inocente.

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Hola. Es un capítulo más cortito, por eso intentaré subir otro pronto.

<3

Todo el tiempo que viví sin ti [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora