CAPÍTULO 1

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MORGAN

Septiembre. Mes, que aunque no sea año nuevo, como si lo fuese para mí. Mes donde tenemos nuevas oportunidades. Cuando empezamos la misma rutina.

A muchos esto no les hará ni gracias. Quiero decir, ¿Qué es la rutina comparada con las vacaciones de verano? En mi opinión, por fin tenía un respiro. Por fin, estaría distraída con una rutina llena de listas de cosas que hacer, que me hicieran enfocarme en cumplirlo todo. En mantenerme ocupada.

Caminaba por la calles de Sydney. Estaban abarrotadas de gente en esta época del año, donde había tanto movimiento como en Navidad.

Desde ancianos paseando con sus nietos hasta jóvenes aprovechando el último momento para quedar con sus amigos antes del comienzo de clases.

Me estaba poniendo bastante nerviosa por la cantidad de gente que pasaba de un lado a otro. Así que me puse los auriculares y algunas canciones de Shawn Mendes para relajarme y liberar el estrés. Algunas veces funcionaba, otras no.

Después de cinco minutos intentando esquivar gente y soportando que me dieron codazos y pisotones, llegué a mi destino. La librería más antigua de toda la ciudad, llamada "Dreaming".

No me acuerdo el día exacto que entré por primera vez, lo que sé es que me enamoré al instante de ella. Era bastante pequeña, con dos plantas. Pero repleta de libros. Todas las paredes estaban ocupadas con estanterías abarrotadas de miles de historias. Hasta del techo colgaban libros.

Por no mencionar claramente que el encargado me caía muy bien.No llegábamos a ser amigos, pero me conocía cada vez que iba y nos contábamos un poco de nuestras vidas. Se llamaba Carter y tenía dos años más que yo.

Según me contó una vez, empezó la carrera de psicología, pero no le gustó y la dejó. Al final, se encargó de la librería de sus padres.

Rezaba para que siguiese trabajando ahí. No me gustaría encontrarme a otro encargado que no me diese descuentos o libros gratis. Privilegios de lectora común.

Observé en letrero y la puerta, todo tal y como estaba la última vez. La abrí y sonó una pequeña campanita. Enseguida, mi mirada fue directa al mostrador, esperando encontrar un chico alto, pelirrojo con ojos verdes y ropa antigua. Y en efecto, allí estaba, tan absorto en su móvil que ni siquiera me oyó entrar.

-Seguro que si hubiese sido una ladrona, te podría haber robado la tienda entera y no te habrías dado cuenta.- dije esperando llamar su atención.

Al segundo, levantó su cabeza y sus ojos se abrieron.

-¡MORGAN! ¡No me lo puedo creer! No has venido en todo el verano, ya pensaba que mi clienta más fiel me había traicionado.- vino hacia mí y me dio un abrazo corto, pero reconfortante.

-Ya bueno, pasé más vacaciones en casa de mis padres. Y me pillaba más de un día y un vuelo muy caro para venir hasta aquí.

Se rio por mi comentario. Y no es que fuese irónico, los vuelos de España a Australia salen muy caros.

-Bueno, y... ¿Qué tal tu verano?- preguntó Carter.

Me tomé unos segundos para responder la pregunta.

-Normal, como cualquier otro, ¿y el tuyo?

-¡Alucinante! Este año va a ser mi último año trabajando en la librería. En julio me llegó una carta y me aceptaron en la universidad de criminología en Estados Unidos. El curso que viene empezaré.

-Mmm, pues sí que ha sido alucinante.

"Desde luego mejor que el mío" dije en mi mente.

Todo el tiempo que viví sin ti [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora