CAPÍTULO 40

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DARYL (16 AÑOS DESPUÉS)

Las olas del mar subieron tan rápido que tuve que retroceder varios pasos. El sol ya se escondía por el horizonte y yo estaba tan embobado viendo aquel atardecer que perdí la noción del tiempo. Mi móvil vibró en el bolsillo de mi pantalón y rápidamente lo atendí.

-¿Hola?

-Daryl. Soy yo, Carter. Estamos llegando, ¿tú estás listo?

Me miré de arriba abajo. Solo vestía unos vaqueros largos, sin camiseta ni zapatos. Y por supuesto estaba en la playa, no en mi casa. No, no estaba listo.

-Eh... sí. Sí. Listo.

-Vale. En quince minutos estamos ahí.

-Vale. Adiós. -colgué y busqué alguna señal por la playa.

No lo encontraba.

-Mierda. -titubeé aun sabiendo que nadie me oiría. -¡Zeus! ¡Chico! ¡Ven aquí!

Silbé y grité hasta que vi a lo lejos a un perro Golden Retriever acercarse hacia mí. Una vez a mi altura, saltó sobre mí y me lamió todo el brazo.

-Buen chico. Buen chico. -le acaricié el lomo dándole unas suaves palmaditas. -¿Dónde te habías metido? Da igual. Tenemos un problema. Y es que solo tenemos quince minutos para prepararnos.

Zeus siguió observándome como si le importara un bledo lo que le estaba comentando.

-¿Una carrera hasta casa?

Mi pregunta fue seguida de un ladrido y en seguida ambos comenzamos a correr por toda la costa hasta llegar a una casa con vistas al mar. Saqué las llaves de mi bolsillo y abrí con rapidez.

Me dirigí a mi habitación para ponerme una camisa. Sin embargo, los ladridos de Zeus se oían por toda la casa.

-Que sí. Que sí. Ya te doy de comer. Anda que eres un glotón.

Rellené su cuenco con cereales. Justo en ese momento, el timbre de la puerta principal sonó. Respiré hondo y me dispuse a abrir la puerta. En frente mía, se encontraba mi familia.

-¡Tío Daryl! -gritó un pequeñajo pelirrojo de 6 años que se abalanzó sobre mí para abrazarme.

Agarré a Lucas y lo levanté por los aires, lo que le hizo estallar en carcajadas.

-Madre mía. ¡Qué grande estás Lucas! Seguro que has comido un montón de fruta y verdura.

-Sí. Sí. -afirmó.

-Mentira. -exclamó una voz femenina detrás de Lucas.

Le regalé una sonrisa a Max, quien llevaba una cara seria desde que abrí la puerta.

-Mentirosa tú. -le respondió su hermano pequeño.

Antes de que los dos hermanos estallaran una pelea, Olivia intervino y actuó de mediadora.

-Hola Daryl, ¿qué tal? -me abrazó Olivia, aunque no duró porque se vio en la necesidad de actuar nuevamente por la rabieta de los hermanos. -¡Niños! No peleéis más.

Seguidamente, entró Carter con un rostro cansado después de haber conducido tantas horas.

-Estos críos me van a matar. -rio.

Sin duda, todos nosotros habíamos crecido. Carter tenía el pelo más largo, con barba y había ganado un par de kilos. Olivia en cambio, se mantenía muy bien. Después entró mi hermana Gabi con su pareja Paige.

-¿Cómo está mi hermanita? -la levanté del suelo con un abrazo y ella imitó se agarró fuerte a mí.

-¡Daryl! ¡Bájame que me estoy mareando!

Todo el tiempo que viví sin ti [Terminada]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora