Hemos actualizado nuestras Pautas de Contenido.
Consulta las pautas más recientes para seguir compartiendo historias de forma segura.

73: Ya se multiplicó

82 6 2
                                        

Advertencia de contenido: A pesar de estar claro en la sinopsis, he resuelto hacerlo también en los capítulos específicos que toquen temas sensibles. Como es en esta ocasión.
Este capítulo contiene escenas de violencia física y/o verbal que pueden resultar incómodas, se recomienda discreción y dejó en claro que los actos de mis personajes no reflejan mi personalidad ni se debe tomar como ejemplo para la vida real.
Muchas gracias, continue su lectura💖

¿Recuerdan que me parecía una pésima idea ir a disculparme con Patty? Pues si hubiera sabido lo que pasaría al no hacerlo, hubiera ido

Mientras Illel, y yo discutíamos, ella se fue con el chisme a mi mamá y ahora íbamos en el auto camino a su casa para mi ejecución pues estaba segura que eso iba a pasar

-Illel, mejor compremos una urna y echamos cenizas de carbón, no creo que se de cuenta- gimoteé por décima vez, según yo era una idea genial

-Ya te dije que no, hazme caso por favor, mira lo que ha pasado haciendo lo que tu quieres- puntualizó molesto

-Me van a meter presa o a un psiquiátrico

-Cualquiera los tienes bien merecidos pero tranquila, trataré de que no sean duras contigo- comentó, mi sorpresa fue genuina

-¿Y ese milagro? Yo creí que te unirías a su ejecución- expresé, su mirada burlona a mi relajó el ambiente

-En parte es mi culpa, yo pude haberlo evitado y no lo hice, te lo debo- aseguró volviendo su atención a la carretera

Yo asentí sin mucho ánimo

-Dime que ella esta mintiendo, por favor- suplicó mi madre apenas me vio cruzando el umbral de la puerta y palidecí agarrando una de las manos de Illel

La mirada vengativa de Patty y su esposo me hacían querer abalanzarme a ellos

-No…me llevé la urna y la perdí- confesé en un hilo de voz, mis padres cerraron sus ojos en disgusto

-Se los dije, ahora la meterán a la cárcel- sentenció, Patty, mis ojos se voltearon por su actitud

-Es hipócrita- exclamé e Illel, apretó más mi mano

-Cállate- susurró pero yo negué

-¿Y te atreves a insultarme? Eres de lo peor- vociferó de una forma tan insultante que la ira comenzaba a ganar terreno preparándome para responder

-Ten cuidado con lo que le dices a mi hija, te recuerdo que están en mi casa y no voy a permitir que la insultes- espetó mi padre haciendo crecer la tensión en el ambiente

-Pues tu hija desapareció a la nuestra- reclamó el esposo de Patty; mi ceja se enarcó

-Ella desapareció el día que murió- aclaré, las miradas pesadas en mí no se hicieron esperar

-Yeray- retó mi madre, solo alcé los hombros

-Ya discúlpate- musitó Illel, torcí el gesto- hazlo ya- ordenó y de mala gana cedí

-Esta bien, lamento mis actos, me dejé llevar por el miedo y la rabia, entonces hice cosas que no debí, discúlpenme por favor- pedí algo incómoda

Los directamente afectados se miraron entre sí como si pudieran leer la mente del otro por varios segundos hasta que ella giró su cabeza hacia mí

-Paganos cinco mil dólares y todo quedará “en familia”- su propuesta había provocado que todos abriéramos al máximo nuestras cuencas pues eso no esperas tú de una madre dolida ¿o sí?

-Estas loca- comenté automáticamente y miré a mi esposo que estaba igual o mas sorprendido que yo

-¿Oria, para ti siempre fue un banco verdad?- escupió amargamente mi madre tratando de dar un paso hacia adelante pero mi papá se lo impidió tomándola del brazo

Amor traumático Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora