Ginny corrió al encuentro de su hermano y se dejó caer de rodillas al lado de Harry, que aguardaba la decisión de Aroa en cuanto al traslado del herido. El moreno la abrazó con ternura, intentando reconfortarla.
- Tranquila, saldrá de esta - le aseguró con voz firme.
La chica se abrazó a él con todas sus fuerzas, sin dejar de contemplar a su hermano, con el corazón encogido. Hermione los había alcanzado caminando lentamente, con la mirada fija en el pelirrojo y mostrando una palidez cadavérica; se detuvo ante él y siguió mirándolo, casi sin pestañear, como si hubiese caído en un silencioso trance.
- Ayúdame a ponerme en pie - Harry pidió a su novia.
Ella desvió su mirada hacia él, con los ojos como platos; súbitamente, un miedo incontrolable la sacudió de arriba abajo y repasó todo el cuerpo del chico con mirada escrutadora, buscando unas heridas en las que no había reparado debido a la preocupación por el estado de salud de su hermano.
- Es tan sólo un golpe en la pierna, nada más - él le aseguró, dando el tema por zanjado.
- Harry... - Ginny susurró; parecía estar casi tan conmocionada como su amiga, pero finalmente hizo lo que él le pedía, y le sirvió de apoyo para que pudiese levantarse sin demasiado esfuerzo.
- Es mejor que lo llevemos a vuestra casa en el pueblo - Aroa declaró, por fin - A pesar de lo que pueda parecer, la herida de su cabeza no es tan grave, pues no ha perforado el cráneo. En San Mungo podrán prestarle la misma ayuda que yo pueda darle aquí, y será mejor para él despertar en un lugar conocido, entre gente a la que quiere, en vez de en un frío hospital. Él se asustará menos de este modo.
Harry asintió, conforme; cojeó hasta alcanzar a su mejor amiga y la abrazó, pero ella pareció no notar su contacto.
- Hermione, vamos a casa, todos - recalcó, intentando hacer que la chica le prestase atención.
Pero ella estaba más allá de toda palabra, de todo contacto; tan sólo miraba a Ron con una fijeza rayana en la obsesión, y nada más.
- Hermione, Aroa va a sanarle en casa - Harry insistió, sacudiendo a la chica levente e interponiéndose entre Ron y ella, para obligarla a que enfrentase su mirada.
Absolutamente nada sucedió; Hermione continuó mirando fijamente en la dirección en que Ron yacía aún inconsciente. Harry, al darse cuenta de que la chica estaba en shock, le dio una bofetada en la mejilla, intentado que reaccionase. Al recibirla, ella aterrizó de golpe en el mundo de los vivos, y comenzó a llorar, desconsolada. Harry la abrazó con mimo, y ella se pegó a su cuerpo con desespero, sumiéndose en un llanto convulso.
- La herida de Ron no es grave - él le susurró con ternura - No le hemos perdido, nena, no le hemos perdido, ni vamos a perderle - añadió, como si estuviese consolando a una niña desamparada. - ¿Estás mejor?
Ella asintió, mucho más serena, y se separó de él para permitirle que organizara el regreso a la casa.
Ginny no se había perdido nada de lo sucedido, aunque parecía haber tomado el relevo de Hermione en cuanto a trances se refiere; observaba a Harry con semblante de inmenso sufrimiento, y de vez en cuando desviaba esa mirada de nuevo hacia su hermano Ron; y vuelta a empezar. El moreno se dio cuenta de ello, preocupado, pero no había tiempo para profundizar en ello, pues lo principal era trasladarse de regreso.
- Hermione, tú y Ginny transportaos a la casa - ordenó a al castaña, asegurándose de que ella le entendía; - Aroa, tú haz lo mismo con David; y yo transportaré a Ron. Nos veremos allí dentro de cinco minutos - Harry ordenó, tajante.
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El secreto
RomanceCuando Harry fue consciente de lo que sentía por Ginny,ella acababa de hacerse novia de Dean Thomas;diez años después, ella está apunto de casarse con Dean,y él se plantea marcharse a Canadá para siempre.Mientras,su mundo se desmorona a su alrededor.
