Aquella noche, mientras Harry y Neville disfrutaban de una copiosa cena, llena de todos aquellos alimentos que "sus chicas" jamás les hubiesen dejado probar - por estar tan repletos de colesterol y de calorías que serían capaces de enterrar a un muerto - , Harry contó a su amigo todo lo sucedido desde la mismísima tarde en que Hermione, Ginny y él se habían reunido en el Caldero Chorreante para tomar unas copas juntos. Y por primera vez, no omitió absolutamente anda de lo sucedido.
- Y eso es lo que ha pasado – concluyó, tras echar un buen trago de su cerveza para refrescarse la garganta. - Ahora, ella piensa que yo soy un cabrón sinvergüenza, y yo que ella es una niñata, inmadura e histérica – declaró, intentando hacer ver que en realidad no le daba la más mínima importancia al asunto. ¿Qué te parece?
Neville lo miró, pensativo.
- ¿La verdad, o lo que quieres oír?
- ¿Tú qué crees? – el moreno preguntó a su vez, con ironía.
- La verdad es que pienso que quizá Ginny no merezca que hables con ella y le expliques todo lo que ha pasado, pero que si no lo haces, tú no alcanzarás la paz que necesitas – Harry lo miró lleno de sorpresa; no había pensado en el asunto desde aquella perspectiva. – A diferencia de ti, cuando Luna se marchó, yo sí le dije todo lo que pensaba al respecto; y además le rogué, le supliqué… me bajé los pantalones ante ella, tan sólo para recibir una buena patada en el culo. Pero al menos me queda el consuelo de saber que si lo nuestro finalmente no ha sido posible, no es porque yo no lo haya intentado todo para conseguirlo. ¿Y sabes qué es lo peor?
- ¿Qué?
- Que a pesar de todo, sigo pensando que aún me quiere; pero lo que yo le ofrezco, no es suficiente para ella. Dice que soy demasiado… sedentario, que no encontrará nuevas especies de animales mágicos en el jardín de su casa, casándose conmigo.
- Y tiene razón – Neville le ofreció su mejor cara de reproche. – Pero si de veras te ama, con tu compañía debería bastarle, ¿o no?
- O quizá yo debería seguirla a ella… Pero yo no valgo para eso, Harry; lo único que quiero al final del día, es una chimenea caliente a la que llamar mía, y una brazos femeninos y dulces que rodeen los míos mientras suspiran de placer al calor del fuego.
- Sé lo que quieres decir… Ambos sólo queremos un hogar, humilde, sencillo pero nuestro, al que poder regresar. Una familia…
- Sí… - Neville asintió, con triste sonrisa.
- Que no es poco… - Harry lo acompañó con la suya. – Per bueno, yo no puedo hacer eso, Neville; no puedo contarle a Ginny toda la verdad, porque no he hecho lo que he hecho para presionarla de ningún modo, y si hablo con ella, le diga lo que le diga, ella me juzgará, una vez más; para bien o para mal, pero lo hará. Sinceramente, prefiero que ella saque sus propias conclusiones a medida que se vaya enterando de todo por la notaría, y que actúe como crea conveniente.
- Pero nunca va a saber lo que realmente hiciste por ella – el otro objetó. - ¿Cómo va a enterarse de la jugada que le preparó Dean, si no tiene quien se la cuente? ¿Por qué ni siquiera se lo has contado a Ron?
- Porque Dean ha hecho lo que ha hecho por mi culpa, por haber ido yo a pedirle cuentas de algo que, en teoría, no me incumbía para nada. Si yo no le hubiese provocado, jamás habría intentado expulsar a Ginny de su piso. No me arrepiento de haberle pegado, porque él me pegó primero y además, lo merecía, pero no puedo evitar sentirme culpable por ello. No quería causar más dolor a la familia Weasley; bastante ha sufrido ya en esta vida.
- A mi modo de ver, tú no has hecho más que destapar la vileza que ese chaval tiene en su alma. ¿Acaso crees que todo el mundo decidiría vengarse, como ha hecho él? Yo jamás me vengaría de Luna, fuese como fuese; eso puedo jurártelo. Además, ¿quién te asegura que no habría intentado arrebatar el piso a Ginny, de todos modos? La única diferencia, es que si tú no hubieses estado ahí para impedírselo, lo habría logrado. Ese tipo es un desgraciado, con o sin tu ayuda.
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El secreto
RomansCuando Harry fue consciente de lo que sentía por Ginny,ella acababa de hacerse novia de Dean Thomas;diez años después, ella está apunto de casarse con Dean,y él se plantea marcharse a Canadá para siempre.Mientras,su mundo se desmorona a su alrededor.
