Chapter 22: Invitaciones sospechosas

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Cuando los cuatro amigos entraron _"¡Por fin!"_ en el hotel de Hanga Roa donde habían reservado dos habitaciones, Ron sintió un agradecimiento profundo hacia el gran "Make Make", dios hacedor del mundo, según la cultura rapanui, como Neville se había empeñado en explicarles, junto con muchísimos datos más sobre la isla, su flora, su fauna, sus habitantes y costumbres… Todos ellos datos muy interesantes; pero el chico llevaba lo que parecían días machacándoles con ellos sin descanso, entusiasmado como estaba por el viaje; cuando ellos, simplemente, habían ido allí para descansar y disfrutar de su maravilloso clima y de sus acogedores habitantes, para intentar olvidar todos los malos ratos que continuarían esperándoles a su regreso.

Así que el pelirrojo se apresuró a alcanzar el mostrador de recepción del hotel y a facilitar los nombres de los cuatro, con la esperanza de poder descansar en su habitación lo antes posible; o eso esperaba, pues Neville iba a ser su compañero de cuarto, y como le diese por seguir hablando, iba a volverle loco.

"Ojalá nos permitan visitar el volcán Terevaka; y el Paike, y el Rano Kau" – escuchó cómo Neville seguía con su inacabable cháchara. – "Por cierto, ¿sabéis que el Paike, inicialmente, formaba parte de una isla independiente y que las lavas del Terevaka anexionaron dicha isla a Rapa Nui?"- continuó el más alto, mientras sonreía al recepcionista del hotel con afabilidad. El hombre se había quedado mirando a Neville fijamente, con una mirada llena de sorpresa, mientras estrechaba la manaza que el chico le había ofrecido.

"Sin duda, está pensando que Nev es uno más de esos turistas pesados que creen saberlo todo de allá a donde van y que sin embargo, no tienen ni idea de lo que dicen, pues repiten frases y frases como papagayos después de haberlo leído en una de esas guías baratas que venden en cualquier lugar" – Ron se dijo para sí con resignación.

Sin embargo, el recepcionista no sólo continuó mirando a Neville de un modo extraño, sino que también se dedicó, poco después, a observar con excesiva curiosidad a sus tres acompañantes.

"Genial" – Ron continuó pensando, en silencio – "Aquí tenemos a otro loco excéntrico; ese tal Make Make los cría, y ellos se juntan" – no pudo dejar de sonreír, satisfecho por su ocurrencia.

A petición de Neville, el recepcionista le había dicho su nombre: "Ar-hik-hi", le había deletreado, cuando el joven se le había quedado mirando con los ojos como platos, anonadado. Según el hombre, su nombre no tenía nada que ver con el sustantivo "Ariki" antiguo, aseguró al todavía atónito Neville.

Una vez los chicos hubieron recogido la llave del que sería su cuarto durante aquel fin de semana, y las chicas habían hecho lo propio con la suya, con lo cual todos pudieron despedirse por fin del amable recepcionista, los cuatro caminaron hacia los ascensores del hotel. Mientras esperaban, Ron no pudo evitar preguntar a su amigo, para su propia incredulidad:

- ¿Qué demonios significa Ariki? – quiso saber, corroído por la curiosidad.

- Ariki es el nombre dado al rey de la isla Rapa Nui, desde que Hotu Motu´a, hacia el siglo IV, reclamó dicho título para sí, alegando descendencia directa de los dioses – Neville respondió, aún sorprendido por la charla mantenida con el recepcionista. – Hoy en día, ir por ahí auto nombrándose "Ariki", por mucho que ese lugareño haya llenado el nombre de haches que no se pronuncian y de guiones absurdos, es como ir diciendo que eres el último descendiente vivo de los dioses ancestrales de esta isla.

- ¿Y qué? – Ron objetó, sin lograr ver la importancia de todo ello, que Neville tanto le daba.

- Que ojalá fuera cierto, porque sin duda, un Ariki debería conocer a la perfección la cultura ancestral rapanui, que prácticamente se ha perdido en la historia y de la que quedan tantos y tantos misterios por resolver.

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