No te extrañé.
No me extrañaste.
Hablamos.
Nos despedimos.
Quedamos en hablar mañana.
Cumplimos.
Era un constante: Quiero saber si sigues ahí, quiero saber si estás bien, quiero saber de ti, cuéntame algo, por pequeño que sea... no quiero despedirme del todo.
En eso nos habíamos convertido, en palabras ocultas tras actos, y aunque a veces dábamos la impresión de estar gritando:
Quiero que volvamos a lo de antes.
Otras tú me gritabas:
Márchate, sobras, no pintas nada aquí.
Mientras otra parte de mí grita a todo pulmón:
¡Quiero aprender a decir adiós!, ¡Quiero aprender a despedirme!
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Las palabras que nunca leíste.✔
NouvellesDicen que a la vida de una persona llegan tres amores principales, el primero, el que te enseña cuan hermoso es querer a alguien y te muestra lo bonito de ese sentimiento el que no te hace sufrir, ni llorar, pero se va porque no era su tiempo, porqu...
