— ¿Has pensado en abortar?
La pregunta llegó con tal claridad y facilidad que se instaló en las mentes de los presentes. Luego de procesar la idea, Hange hizo una expresión de sorpresa y, como si se le hubiese iluminado la corteza cerebral, tuvo que darle la completa razón a su amiga.
— ¡Gran idea! —señaló a su amiga con admiración— No lo había pensado, ¿por qué no pasó por mi mente esa opción? —se empezó a debatir muy seriamente.
— Espera... ¿en serio? —Erwin estaba muy confundido.
— ¿Lo vas a hacer? —Nanaba se levantó con exaltación del sofá donde se encontraba, ella lo había propuesto pero ser quien diese la idea principal no le gustaba nada.
— Ah, no —respondió la castaña—. No pensaba hacerlo en realidad, pero si es una muy buena idea —dio a comprender su decisión.
Era cierto que esa opción se le había olvidado, además de que la consideraba la mejor solución a un embarazo no deseado. Sin embargo, a pesar de que respetara las decisiones de quienes lo hacían, no era su caso. Ni por un solo instante, desde que descubrió su estado, pensó en desechar al bebé, solo le preocupaba el cambio en su vida.
¿Eso era tonto? Probablemente sí, pero no le importó; después de todo, llevaba comportándose estúpidamente desde hace varias semanas. Ella misma reconocía que tenía una mente brillante para los asuntos académicos; no obstante, empezaba a descubrir su lado menos intelectual.
— ¿Quiere decir que sí quieres tener a ese niño? —la rubia necesitaba corroborar lo que estaban hablando.
— Pues... —Hange parecía titubear— no lo sé, nunca he pensado en tener o no un bebé —no parecía considerarlo mucho.
— No sé cómo interpretar tu tranquilidad con respecto al asunto —comentó Erwin.
Era el rubio quien pensaba que sobraba en esa conversación. Para él que era quien la veía vomitando horriblemente en las mañanas, pensaba que la chica, realmente, no quería ese embarazo.
— ¿Por qué lo dices? —cuestionó la de lentes.
— Pareces querer morirte en las mañanas —le respondió.
— ¿Qué pasa en las mañanas? —Nana se sentía perdida.
— Las primeras horas del día son una verdadera tortura —Hange hizo ojos de borreguito esperando ser consolada.
La rubia reaccionó ante esa expresión y se acercó a abrazar a su amiga; debía de ser difícil para ella.
— Pero... —debía sacar lo que quería decir— Levi se terminará enterando de todos modos —opinó.
Hange y Erwin lo procesaron y determinaron que era del todo cierto. No había forma de ocultar eso cuando los cinco (si incluían a Mike) eran muy unidos y se veían constantemente. Zoe podía ser alta y delgada pero ni eso la libraría de los cambios morfológicos que su cuerpo sufriría los siguientes meses.
— Eso es lo malo...
— ¿Por qué? —Nanaba no entendía— Levi no es cruel, si sabe que esperas un hijo suyo, se hará cargo.
— Es precisamente eso lo que no quiero —contestó Hange tajantemente.
— ¡¿Pero por qué?! —ella empezaba a hartarse.
— Imagínate que un día vienes y le dices a Erwin que estás esperando un hijo de él.
— ¿Qué? —el rubio se giró rápidamente.
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Operación: Arruinar una boda [Levihan]
FanfictionUniverso Alternativo... ¿Quién más adecuada que tu mejor amiga para sacarte de un matrimonio del cual no quieres ser parte? . . . . . Los personajes pertenecen a Hajime Isayama Créditos al autor de la portada.
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