Capítulo 10

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Dos días después...

Las cosas con Zoe se habían puesto bastante... tensas a mi parecer, creo que algo sucedió porque ni siquiera Audrey se a juntado con ella en los descansos en la universidad. No me he atrevido a hablarle porque siento que no es conveniente meterme en lo que no me importa, aunque debo decir que sí me importa en realidad, no me gusta verla de esa forma.
Con Gavin las cosas aún no han mejorado y no me estoy esforzando en que lo hagan, digo, yo soy siempre quién va detrás de él para que las cosas ya no estén mal entre los dos, pero como lo he dicho antes, a mi amigo solo le importa él mismo. Creo que con Audrey las cosas mejoraron, ya que, los he visto platicar un par de veces en la semana y eso en cierta parte me alegra.

Mañana me iría a Littleton para sorprender a mamá y estar en la comida familiar, vería a mis hermanos y a mí papá también, y aunque no lo crean estoy emocionado de por fin verlos después de un par de meses.

El día en la universidad había terminado, era viernes por la noche y estaba acomodando mis últimas cosas para irme por la mañana a la casa de mis padres, tomaría un vuelo y sé que me llevará un par de horas, es por eso que me iré desde muy temprano para llegar a la hora acordada con Rydel.
Bajé mi maleta de la cama y la puse a un lado. No voy a mentir, me sentía un poco agobiado y un poco mal por las mentiras que les diría a mis padres mañana, fingiendo que todo está yendo perfectamente bien con mi vida, aunque solo sucede en el ámbito académico.

Subiría al techo del edificio a fumar un cigarro como lo hacía siempre que me sentía así. No me gusta fumar mucho, pero he aprendido a canalizar este sentimiento de agobio con el fumar. Sé que no está bien, pero nada de lo que hago lo está.
Tomé un cigarrillo y caminé fuera de mi habitación, para después tomar mis llaves y salir de mi departamento. Subí por las escaleras que daban hasta el techo y abrí esa puerta que casi nadie abre, solo gente que necesita un respiro como yo.
Salí y pude ver el cielo estrellado junto con los miles de edificios y casas con sus luces prendidas, ese era mi panorama, que a decir verdad era hermoso.
Saqué el cigarro de mi bolsillo junto con un encendedor y lo prendí, para luego darle una gran calada.

Sí, esto era tranquilizante.

A lo lejos pude escuchar unos sollozos que me hicieron fruncir el ceño, pensé que yo era el único que se encontraba aquí arriba. Caminé a paso lento para descubrir a la persona que se encontraba por aquí, hasta que mis ojos se encontraron con esos ojos azules que alumbrados por la luz de la luna que se veían llenos de lágrimas, así como sus mejillas.

Vaya mierda, aún así se seguía viendo preciosa.

¿Qué estoy diciendo?

-Perdón- soltó de repente haciendo que saliera de mis pensamientos.

-No te disculpes- negué con la cabeza- creo que el que se tiene que disculpar soy yo por ser un entrometido-

-No eres un entrometido, Ross- secó sus lágrimas con sus manos.

-Tal parece que a los dos no nos está yendo del todo bien.- di una calada al cigarro y volteé mi cara para soltar el humo- Disculpa si te molesta el humo-

-No te preocupes.- negó con la cabeza- Creo que estás en lo cierto, por algo estás aquí fumando, ¿no?-

-Es correcto- reí sin gracia- pero yo no importo mucho, me interesa saber qué es lo que te tiene así, digo... si me quieres contar-

-¿Tienes tiempo?- preguntó con la voz entrecortada, y realmente pensé que no me diría nada o que no me querría contar nada al respecto.

-Todo el que quieras- me señaló el lugar disponible que estaba a su lado para sentarme. Ella estaba en el suelo, ahí fue donde la encontré.

-Bien- soltó un suspiro- como mis hermanos te lo dijeron cuando te conocieron, mis padres fallecieron hace un corto tiempo- ni siquiera me veía a los ojos- y yo por ser mayor de dieciocho me quedé con la custodia de mis hermanos y fue algo por lo que peleé mucho. Una de mis tías, hermana de mi mamá, no estaba de acuerdo en que yo me quedara con ellos porque decía que no era buena hermana y no tenía algo bueno para darles, pero...- su voz se empezó a entrecortar- Ella no es buena Ross- me miró a los ojos- ella ni siquiera tiene un trabajo, se quedó con parte del dinero que mis padres nos habían dejado a mis hermanos y a mí como "condición" de que yo me quedé como responsable de ellos, y hace unos días me llamó diciendo que me los quiere quitar-

Me quedé helado con lo que dijo.

-Zoe...-

-No quiero perderlos, Ross- lágrimas comenzaron a caer por sus mejillas- ellos lo son todo para mí, por eso no me importa tener dos trabajos y pasar el mayor tiempo posible con ellos, no me importa no tener tiempo para mí.- negó con la cabeza- Sé que si se van con ella no estarán bien, ni siquiera cuidará de ellos porque se la pasa viajando y haciendo cosas como si fuera una adolescente. Tiene una vida de excesos, por eso se quedó con parte del dinero de mis padres... ni siquiera sé porque me quiere separar de ellos- soltó un fuerte sollozo que hizo que mi corazón se rompiera en mil pedazos.

Pasé mi brazo alrededor de sus hombros en forma de darle consuelo e hice a un lado el cigarrillo que tenía en la mano- Ella está mal por quererte separar de ellos, eres una gran hermana Zoe, la mejor que he visto. Das todo porque tus hermanos estén bien y con todo lo que me dices, tampoco logro comprender el hecho del porqué ella quiere su custodia-

-Yo solo hago lo mejor que puedo y está poniendo de pretexto el hecho de que no me va bien económicamente- se recargó en mi hombro- ya no sé qué más hacer Ross-

-Como tú lo dijiste, estás haciendo lo mejor que puedes y eso está bien. Yo te ayudaré, no dejaré que ella te arrebate lo que más amas solo por un capricho, no dejaré que te destruya-

-Ese siempre ha sido su propósito desde que soy una niña, ella siempre ha querido destruirme y hacerme menos-

-Pues yo no dejaré que lo haga-

I'm Uncomfortable- Ross LynchHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora