Capítulo 24

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-Ross...- me miró con lágrimas en los ojos- No sé qué decir, pero creo... que es necesario que sea honesta contigo antes de... darte una respuesta-

-Escucho- la miré atentamente.

-Claro que me gustas... y mucho, y ese es un punto bueno porque te convertiste en alguien tan especial para mí en tan poco tiempo, pero yo no creo ser la persona indicada para ti-

Al decir eso no pude evitar fruncir el ceño- ¿Por qué lo dices?-

-Ross, no quiero ser una carga para ti, Dios... soy un desastre, mi vida es un desastre y no quiero herirte- lágrimas bajaban por sus mejillas haciendo que mi corazón se rompiera. Odiaba que ella se sintiera de esa forma- mientras menos tiempo pases conmigo, menos tienes que sanar-

Me acerqué aún más a ella y tomé su rostro con mis manos limpiando sus lágrimas con mis pulgares- Eres un hermoso desastre- sonreí con tristeza- no soy la mejor persona del mundo y sé que tampoco estarás cien por ciento segura a mi lado, pero quiero arriesgarme porque esto que siento por ti es nuevo y único, algo que me hace sentir vivo y... feliz. No tienes que preocuparte, no eres una carga para mí, eres mi felicidad-

-Ross...-

-Te quiero, Zoe-

-Te quiero, Ross- dijo entre lágrimas.

-Si no te sientes segura en intentar algo ahora, lo entiendo, no te presionaré- besé cortamente sus labios.

-Yo...- soltó un suspiro- a la mierda, claro que quiero intentar algo contigo- al decir eso no pude evitar sonreír.

-¿Entonces...?-

-Ya no es mentira lo que le dijiste a la recepcionista- sonrió un poco.

-Zoe...- hablé antes de besarla de nuevo.

-Dime-

-Mi cabeza podría ser un vaso para tu mente, todo lo que tienes que hacer es hablar, cualquier cosa que sientas en tu corazón, cualquier cosa que no te haga sentir cómoda, házmelo saber, siempre estaré para escucharte y para afrontar las cosas juntos-

-Tu tampoco dudes en decirme aquello que te haga sentir incómodo porque realmente quiero cuidar tu corazón-

[...]

Habían pasado un par de horas y aún no teníamos noticias de Joe, lo que hacía que Zoe estuviera aún más preocupada. Por fin, luego de convencerla, se quedó dormida, y en cambio Dean había despertado, pero este al igual que su hermana se veía bastante preocupado y decaído.

-Zoe no ha estado bien- habló Dean sacándome de mis pensamientos.

-¿Por qué lo dices, pequeño?- pregunté frunciendo el ceño mientras veía como el columpiaba sus pies en la silla.

-Estos días la he encontrado llorando en su cuarto, sé que ella lo hace para que ni Joe ni yo la veamos, pero lo hacemos-

-¿Sabes por qué?- sabía que aunque Zoe mantenga ciertas cosas en secreto por el bien de sus hermanos, ellos eran bastante listos como para ignorarlo.

-Sé que tiene que ver con la tía Lera y... ese chico rudo que llegó el otro día a casa- frunció el ceño- dijo cosas muy feas a Zoe y no me gustó-

Ellos habían escuchado todo lo que Gavin le había dicho a Zoe.

-No tienes porqué preocuparte por ese chico ahora, tu hermana me contó y yo le ayudé con eso- revolví su cabello- tampoco con lo de tu tía, yo estaré aquí para ustedes-

-¿En serio?- volteó a verme con una pizca de emoción.

-En serio- sonreí.

-También escuché que tú y Zoe ya son novios- rió y yo también.

-¿Cómo te sientes con ello?- pregunté. Claro que me importaba saber qué les parecía acerca de mi inicial noviazgo con su hermana.

-Yo estoy feliz, y estoy seguro de que si Joe estuviera aquí, también lo estaría- sonrió de una forma muy tierna haciendo que me derritiera por dentro.

-Me alegra escuchar eso, Dean-

-¿Familiares de Joe Davies?- apareció un doctor en la sala de espera.

-Aquí- alcé la mano y vi que Zoe seguía dormida- Dean, quédate con tu hermana, yo iré con el doctor, ¿si?- él asintió y yo me levanté de mi asiento para caminar hacia donde se encontraba el doctor.

-¿Usted es...?-

-Novio de la hermana de Joe, solo que ella está tan cansada que se quedó dormida y por eso me acerqué yo.- respondí y él asintió- ¿Cómo está Joe?-

-Ya está fuera de peligro- al instante sentí un gran alivio en mi pecho- por lo que sé, le había dado una infección en la garganta y el medicamento que le habían recetado sí le estaba ayudando, sin embargo, también provocó una reacción secundaria muy fuerte que hizo que el niño se pusiera aún más mal de lo que estaba; le hemos cambiado el medicamento y le dimos uno especial para la reacción secundaria, ahora se encuentra durmiendo en su habitación-

-Muchas gracias, doctor.- sonreí- ¿Podemos pasar a verlo?-

-Claro. Si necesitan alguna cosa, no duden en buscarme- se alejó y yo caminé de nuevo hacia los asientos de la sala de espera.

-¿¡Joe ya está bien!?- Dean preguntó en un grito, causando que Zoe se despertara.

-¿Qué?- una Zoe adormilada miró a su hermano y después a mi- ¿Ya hay noticias de Joe?-

-Sí, tranquila- sonreí y tomé su mano- el doctor acaba de salir y me dijo que está todo bien y que está fuera de peligro-

-¡Sí!- exclamó Dean con una sonrisa.

-Dios...- susurró Zoe y pude ver lágrimas asomarse en sus ojos- No puedo estar más tranquila-

-Y aún mejor, podemos pasar a verlo, solo que está dormido en su habitación-

-¡Vamos!- Dean tomó mi mano y con la otra mano que tenía desocupada tomó la de Zoe- No me hagan esperar más, quiero ver a mi hermano- nos miró con un puchero y comenzó a jalarnos para ir en dirección a la habitación de Joe, causándonos una carcajada.

Era una escena muy linda, el cómo Dean nos tenía a Zoe y a mí agarrados de la mano.

-¿Zoe?- una vocecita dentro de la habitación fue lo que escuchamos cuando entramos en esta.

-Joe- rápidamente Zoe avanzó hacia él y lo abrazó- ya todo está bien, lo prometo- besó su cabeza y Dean se acercó corriendo a ellos, cómo pudo se subió a la cama y se unió al abrazo.

Una escena bastante tierna.

El sonido de mi celular me hizo salirme de esta hermosa burbuja.

Justin Seavey.

Ese era el nombre que aparecía en mi celular, contesté sin pensarlo dos veces.

-Tengo más información, Lynch-

I'm Uncomfortable- Ross LynchHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora