10 ¿En quien creer?

387 44 6
                                        

Trebson, 1498

El diablo las hará pelear, a los angeles que se dejen influenciar

— Baş Kadin — dijo Hacı Agha.

Desde el incidente que había tenido con Hümasha Hatun no había paz en el harén ni para Ayşe Hafsa Kadin ni para las demás gözde del harén que temían que algo les pasara.

— ¿Su Alteza regreso? — inquirió Ayşe Hafsa Kadin.

Hacı Agha asintió.

— Así es, quiere hablar con usted — dijo el jefe de los eunucos.

La Baş Kadin dejó a sus pequeños en compañía de Esra Hatun, por lo que se dispuso a caminar hacia los aposentos del Şehzade Selim, le quería explicar todo lo que estaba pasando. Antes de que alguien más se lo dijera.

Un extraño miedo recorrió su espalda, no podía imaginar ni por un segundo las palabras del şehzade. Solo rezo a Allah para que todo estuviera bien.

— Calma señora, la veo muy inquieta — dijo Hacı Agha.

La Baş Kadin sonrió.

— Mi estómago duele extrañamente, tengo una sensación en mi boca que no me deja en paz y... agh — dijo Ayşe Hafsa — no se que me pasa.

Hacı Agha tenía en el palacio mucho tiempo, había servido tanto que conocía aquella sensación tan rara en la esposa del şehzade. No había nadie que lo pudiera engañar.

— No se estrese señora, Allah le dará la razón a usted — dijo Hacı Agha — solo reze con fé y verá que él estará de su lado, no explote y sea coherente con sus palabras.

Oh Allah, dame las fuerzas para hablar con el Şehzade Selim y que todo salga bien. Te lo suplico señor de las alturas

                               ***

El Şehzade Selim vió Ayşe Hafsa entrar a sus aposentos mientras la joven doblaba sus rodillas y hacia reverencia. Tanto tiempo sin ella, pensó.

No importaba que lo dijeran, estaba completamente loco por Ayşe Hafsa, por lo que no había mujer más hermosa para él ante sus ojos.

— Que dichosos son mis ojos — dijo Selim — por poder verte.

Ayşe Hafsa se ruborizó.

Levantó la cabeza y lo miró a los ojos.

— ¿Cómo se encuentra mi señor? — pregunto Ayşe Hafsa Kadin.

— Bien, los asuntos de estado me han vuelto loco. Sin embargo hay un tema con una de las criadas — dijo Şehzade Selim — Me ha dicho Hümasha Hatun que has intentado asesinarla.

No dejare que envenene su mente y corazón señor

Obviamente que no le creí — dijo Şehzade Selim firme — porque tú no harías algo así, ni te rebajarias ante el Harem.

Ayşe Hafsa asintió.

— Fue una confusión şehzade, alguien ha querido encriminarme para usted y yo nos separemos. No soportan ver nuestra felicidad — dijo Ayşe Hafsa.

El Şehzade Selim le creyó, no podía poner en duda la palabra de su esposa y madre de sus hijos. ¿Que tipo de sultán sería en el futuro si se dejaba llevar por palabras de una gözde del harén?

— Hümasha Hatun será exiliada — dijo Şehzade Selim — es lo mejor.

Ayşe Hafsa negó con la cabeza.

Ayşe Hafsa Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora