1505, finales
Un poderoso enemigo se alzaba desde la oscuridad, buscando la sangre y la agonía de su propio hermano. Las historias ya se escribieron, solo algunos alcanzarían la gloria y el poder, otros terminarían en la muerte, el sufrimiento y la desdicha. Şehinşah estaba seguro de sus aspiraciones, de sus sueños y creía que su causa era justa.
Las paredes de un hermoso palacio se manchan de sangre, y lastimosamente es la de los hermanos.
— Şehzade Şehinşah — lo llamó su mujer, Mukrime Hatun — Extraño el palacio, el pequeño Mehmed también lo hace.
Desvió su mirada.
— Pronto volveremos, el sultán nos requirió una temporada — dijo el Şehzade Şehinşah.
— Şehzade — dijo Mukrime Hatun — ¿Le puedo hacer una pregunta?
El príncipe le permitió hablar, la muchacha estaba confundida y lo que escuchó entre los pasillos del harem le perturbo el corazón. Era uno de los hermanos del príncipe al que estaban acusando cruelmente de una calamidad.
— En el harem del Sultán se rumorean cosas, señor — dijo la joven con el chisme en la punta de su lengua.
— Dime, no seas así conmigo querida — sonrió con fingida amabilidad — ¿Qué escuchaste?
La joven le contó al príncipe con lujo de detalle que lo escuchó en el harem, algo que lo beneficiaria sin duda alguna.
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Todas las mujeres cuchicheaban entre ellas, una ağa del palacio le había contado a una de las favoritas del Şehzade Korkud sobre como vio a solas al Şehzade Alemşah con la favorita de Selim, su esposa Ayşe Hafsa Sultan. Mukrime Hatun alzo su oreja para poder escuchar, las damas hablaban entre ellas riendo y calumniando.
Mukrime Hatun escuchó con atención, se le vió cerca del jardín privado en dos ocasiones lo que levantó sospechas, intrigas y mentiras mal intencionadas entre las favoritas de los príncipes. Aquello sería causa de muerte, una terrible calumnia.
— Es lo que escuche — dijo una — el Şehzade le declaró su amor a todo pulmón.
Otra odalisca perteneciente al servicio del Şehzade intervino, era su favorita.
— Eso es mentira, no mientan — dijo — El príncipe me ama. Además siempre estuvo conmigo, nunca se aparto. Mentirosas.
Mukrime Hatun se fue del lugar para llevar la noticia a su príncipe.
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— Y eso fue todo lo que paso, Alteza — dijo Mukrime Hatun — Que osadía.
Şehinşah quería a su hermano, a pesar de sus planes no deseaba que nadie lo lastimara. Ambos hijos de una misma madre, aquella calumnia era muy fuerte y podría desatar la furia del sultán, todo era un desastre.
— Malditos mentirosos — dijo Şehzade Şehinşah — Como se atreven a calumniar a mi hermano.
— El sultán ya debe de saberlo, pobre de ellos — dijo Mukrime Hatun — Sera el fin de los dos.
— Él no merece está calumnia, siempre ha sido un buen hermano — dijo el Şehzade Şehinşah.
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El sultán estaba en compañía de su amada Şirin Hatun, la hermosa dama lo deleitaba con su voz dulce y halagos que traían alegría a su corazón. Toda esta felicidad estaba a punto de terminar por la llegada apresurada de su hijo el Şehzade Ahmed.
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Ayşe Hafsa
Historická literaturaAyşe Hafsa Khatun, a los catorce años de edad es obligada por su padre Meñli l Giray a casarse con el Şehzade Selim, hijo del Sultán Bayezid y Gülbahar Hanim, de ser una princesa tártara y la más querida de su pueblo es llevada a un harén en Trisbon...
