Trebson, 1498
Mi nombre es Ayşe Hafsa, la Kadin de su Alteza y aire que respira. Lo protegere inclusive de sus enemigos, de todo aquel que intente de alguna manera dañarlo.
Mi nombre es Ayşe Hafsa, y escribiré mi futuro con mis manos. No dejaré a ningún enemigo vivo, aquel que intente dañarme sufrirá seriamente las consecuencias.
Mi vida se la dí y la tomó, mi palabra es ley.
Nadie, absolutamente nadie me detendrá.
Mi nombre es el de la esposa del profeta y tal como ella lo protegió de sus adversarios, yo lo haré con él.
Aquellos que han intentado calumniar mi nombre, los arrojare al fuego.
***
— Encontré el cumple Baş Kadin — dijo Hacı Agha.
La Baş Kadin no se asombro al saber de quien se trataba. Sonrió, porque no tendría obstáculos para deshacerse de ella y restaurar el orden y lo que estaba pasando.
— Mi nombre fue ensuciado con su boca llena de mentiras — dijo Ayşe Hafsa Kadin — ¿Que castigo le podemos otorgar a una insolente?
Una de las mil formas de castigarlas era asesinarla y tirarla en el bosforo, sin embargo eso sembraria el miedo contra ella.
Un castigo perfecto se ideó en su cabeza, Ayşe Hafsa sabía que el dolor más grande para una mujer era perder el amor y un hijo.
— Pídele a la Naip Harem que me reciba, es importante — ordeno.
Jamás perdonaría a la maldita que se había encargado de sembrar la semilla de la discordia en el harén.
¿Quién se creía?
— La señora se encuentra ocupada con caridad — dijo Hacı Agha — ¿No cree que lo mejor es dejar ésto atrás Kadin?
Ayşe Hafsa sonrió.
Sabía a dónde hiba la inquietud de Hacı Agha.
— Yo sé que ella es preciada para Su Alteza, no niego que también la ama. Pero yo soy su esposa y la mujer más importante después de nuestra Naip Harem, nadie absolutamente nadie puede sobrepasarse — dijo molesta — Haz lo que te ordeno.
Hacı Agha no tuvo más opción que ir ante la Naip Harem.
****
Ayşe Gülşah Hatun disfrutaba de un baño en el Hammam junto a sus criadas que la preparaban está noche para Su Alteza, el Şehzade Selim la había llamado momentos antes para que la joven estuviera a su lado.
La Naip Harem había sido llamada también así como Baş Ayşe Hafsa Kadin, ambas estarían junto a la hatun y Su Alteza.
— Şehzade Selim, Su Alteza — dijo Hacı Agha — ellas están aquí.
Ellas
Naip Gülbahar Harem fue la primera en ingresar ante su hijo el şehzade, Selim beso la mano de su madre y la llevo a su cabeza en señal de respeto.
No hay mujer más sabía que una madre
— Querido hijo, me has llamado a tu lado — dijo Gülbahar Harem.
Ayşe Hafsa ingreso a los aposentos, hizo la reverencia correspondiente y llegó ante el Şehzade Selim quien la miró muy feliz, ella era su alegría en éste mundo.
— Que hermosa te ves querida Ayşe Hafsa — dijo Gülbahar Harem.
— No tan preciosa como usted querida madre — dijo Baş Ayşe Hafsa Kadin.
Selim amaba la relación de su madre y esposa, a pesar de ser muy diferentes y haber no congeniado desde el principio llegaron a quererse mucho.
— Falta Ayşe Gülşah Hatun — dijo el Şehzade Selim.
****
Estambul, 1498
— Dime bruja — ordeno — ¿Qué puedo hacer contra la madre del Şehzade Selim?
Zarife Hatun era una bruja muy poderosa en Estambul y el mundo entero, descendiente de la familia de Ismael Çelebi y de los hijos de Caan. Su nombre difundia respeto y temor. Solo la corte otomana iría para buscar ayuda o el fin.
— Bülbül — dijo — ¿Porque te escondes de mi?
La mujer se dejó mirar por Zarife, Bülbül planeaba algo contra el Şehzade Selim aún significará sembrar la semilla de la discordia.
— No me escondo, solo soy precavida — dijo — ¿O esperas que Su Majestad me encuentre hablando con una bruja?
— Todos me respetan porque saben quien soy. En cambio una gözde del sultán viene a mi a preguntarle con incertidumbre por su futuro — rió la mujer Zarife Hatun.
— La madre del Şehzade Selim no es fuerte y lo sabes, en cambio — dijo riendo — la mujer del şehzade lo es, ella es a quien debes de temer.
Ayşe Hafsa es una mujer fuerte, deshaste de ella.
— ¿Estás segura? — pregunto.
Miró hacia la ciudad.
— No veo que sea una mujer fuerte, ni siquiera la veo rival — dijo Bülbül Harem.
Trebson, 1498
Los ojos fueron cerrados de golpe.
La cachetada del sehzade la mantuvo en el suelo.
— ¿Quién crees que eres para lastimar a mi esposa? — grito Selim.
— Su Alteza, yo no hice nada — sollozó la joven — Todas son mentiras orquestadas por aquellos que no nos quieren ver juntos.
Selim rió.
— ¿Entonces dices que mi querida esposa es una mentirosa? — gritó el príncipe, la mujer guardo silencio.
Ordeno llevarla a unos aposentos diferentes, a partada de todos. Ese sería el castigo para ella, demostrarle que no sería la única.
Gülbahar Harem no dijo nada, tanto Ayşe Hafsa como ella guardaron silencio y abandonaron los aposentos del şehzade.
— ¿Crees que fue lo correcto, Hafsa? — inquirió Gülbahar Harem.
Ayşe Hafsa asintió, sonrió.
— Lo que una mujer como yo no puede soportar son intrigas y menos por parte del harem de mi marido. Usted me entiende señora — dijo sin más.
Hacı Agha se mantuvo a lado de la Harem.
— Muchas cosas pasaran Hacı, cuida del harem — dijo.
Aposentos Trebson
— ¿Que piensa Hatun? — pregunto una de las criadas a su lado.
Ayşe Gülşah guardo silencio.
No quería hablar.
Su alma quemaba.
No podía.
— Ayşe Hafsa lo hizo, descubrió el plan — dijo. — Su Alteza ahora me detesta.
Aún tenía un arma, una muy poderosa.
— Mi hijo, mi pequeño Üveys — dijo entre llanto — él será mi salvación.
Tenía planeado mentir a toda costa.
¿Que más podría pasar?
— No — dijo una voz fuerte — no dejaré que tu hijo caiga también en el pozo que has cavado.
La Naip Harem.
— Señora, porfavor — dijo — usted es madre como yo.
— No sería capaz de atentar contra otros niños, desde hoy recibirás tu castigo mujer — dijo la Naip Harem.
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Ayşe Hafsa
Ficción históricaAyşe Hafsa Khatun, a los catorce años de edad es obligada por su padre Meñli l Giray a casarse con el Şehzade Selim, hijo del Sultán Bayezid y Gülbahar Hanim, de ser una princesa tártara y la más querida de su pueblo es llevada a un harén en Trisbon...
