Parte 2 | Capítulo 6

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Estar de nuevo atascado en la enfermería, tomando medicación, con los rostros preocupados de sus amigos a su alrededor; sí que era jodidamente decepcionante. 

Lo estaba haciendo tan bien, estaba mejorando tanto. No entendía por qué siempre tenía que acabar cayendo una y otra vez.

—¿Por qué no nos dijiste de tu abuelo? —consulta Mikasa, acariciando su cabello.

—Auch. No hagas eso, por favor. Duele —musita el rubio, alejando amablemente su cabeza.

Mikasa echó un vistazo a su cuero cabelludo y movió su cabello con delicadeza. Su piel estaba irritada y había zonas con un poco menos de cabello que en otras, aunque se debía poner suma atención para notarlo.

—Disculpa —dice ella.

—¿Armin? —Eren llama su atención, en referencia a la pregunta anterior.

—Pasó muy rápido —musita—. Anoche no estaba bien. No podía llamar a nadie ni aunque quisiera.

—Debiste habernos dicho hoy —Frota su hombro, cariñosamente.

—¿Estás asustado? —pregunta Mikasa, en tono dulce.

—... Mucho —suelta, cansado.

—Oye, no va a pasar nada. Tu abuelo es como la mejor persona del mundo y no es tan mayor, siempre fue muy permisivo y de mente abierta, y te quiere más que a nada.

—No viste su reacción, Eren... —habla agotado—. No fue diferente de la forma en que me ven los chicos aquí. Es hasta peor, él se ve tan decepcionado —Lágrimas caen de sus ojos.

—No va a dejar de quererte por eso.

—Es más fácil para ti, Mikasa —suelta—. En el campo que provoca la homofobia en gente como mi abuelo las mujeres no heterosexuales son mucho más aceptadas, la gente no asumiría tu rol mientras que todos siempre asumen que yo estoy abajo lo cual es incluso peor, tu tutor también es abiertamente bisexual además. Mi situación no es como la tuya...

No quería desmeritarla ni a su apoyo, no quería ser grosero, pero sabía que se guiaba por su propia experiencia y eso no era nada útil para él porque definitivamente no era por lo que estaba pasando. Era francamente exasperante que tratara ambos casos como lo mismo aunque no lo fueran, porque no lo eran simplemente... En su estado actual, no podía evitarlo.

—Tienes razón, disculpa.

—No tienes que pensar en negativo. Es difícil para él pero eso no significa que todo está perdido. Puede aprender de todo esto. Siempre ha hecho esos esfuerzos por ti. Tenle algo de fe.

—... ¿Y si esta vez no es así?

—No creo que lo sea, creo que no hay nada en el mundo que pueda hacer que deje de quererte.

—E incluso en el peor de los escenarios, no estás solo. Levi no tendría problema en apoyarte.

—Y mis padres ya saben de ti y Mikasa, nunca les han tratado diferente. Son como dos hijos más para ellos. Sabes que siempre tienes un lugar con nosotros, hay espacio en mi casa.

—Y esto solo es el peor de los casos, ¿sí? No tiene por qué pasar y de hecho es improbable. Él te ama, Armin. No va a odiarte por esto.

Armin se encoge y su cuerpo aún tiembla un poco. Cubrió su rostro mientras sus ojos ardían tanto que apenas podía abrirlos.

—Gracias —solo dice, pues no tiene más fuerzas para seguir conversando o siquiera pensando sobre todo eso, solo quiere agradecer su apoyo lo mejor que puede. Lo cual no es fácil con lo mal que se sentía en cada parte de su cuerpo y como su cerebro seguía trabajando a mil kilómetros por hora.

Como Eres en Verdad | JearminHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora