Extra: Fitting Like a Puzzle

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El primer corazón roto de Marco había tenido de casi todo lo que podía salir mal, y dejar de culparse por ello había llevado su tiempo.

Sin embargo, lo bueno es que se dio otra oportunidad en el amor.

Marcel podría fácilmente ser una salvación, o la peor perdición que podría tener. De cualquier forma, probó ser la primera y el azabache nunca se arrepintió desde entonces de confiar en que era genuino, pues no se equivocaba.

No miraba atrás hacia su último año de preparatoria con mucho cariño y nostalgia, sus últimos meses allí habían sido realmente dolorosos, tanto por Reiner como por todo lo demás que había estado sucediendo en la vida de algunas de las personas que más quería, especialmente y sobre todo, Jean.

Todo había mejorado después de eso, afortunadamente. No había vuelto a ver a Reiner, sabía que algo realmente grave entre él y Porco sucedió al punto de hacerles quebrarse completamente, estallando. Normalmente diría que sería totalmente estúpido de su parte (y de otros) pensar en ese entonces que realmente sería su fin de verdad..., pero Porco había terminado en terapia y Reiner internado en un psiquiátrico.

Marcel realmente ya no hablaba con Reiner. Todo estuvo tenso entre ellos por un tiempo y, cuando hace unos meses, hubo un momento en que las cosas entre él y Marco se pusieron un poco más calientes y este último decidió intentar darle una oportunidad a las cosas sexuales, solo para acabar llorando al ser golpeado por los abrumadores recuerdos de su primera vez, pues se abrió a su novio sobre lo que había pasado. Desde entonces él nunca pudo volver a ver a quien solía ser su mejor amigo de la misma manera, dejó de tener el poco contacto que tenía con él desde ese momento.

No es como que la condición mental del Braun fuese pública, mucho menos la de su ex, pero Marco estaba en pareja con alguien que inevitablemente recibía información de ellos y, aunque no la contara, igualmente llegaba a sus oídos de una forma u otra.

Porco, por su lado, había mejorado su actitud con él. No creía que fuese la terapia, lo atribuía a que ya no estaba con Reiner.
Nunca volvió a insultarlo ni maltratarlo, aunque no se disculpó ni mucho menos. Al menos había pasado al tema de bromear sobre que tenían el mismo ex, no era algo de lo que el de pecas quisiera hablar pero era infinitamente mejor que como hablaban antes.

«Diría que tenemos el mismo gusto en hombres, pero luego te enamoraste del tonto de mi hermano», esa era una típica frase de Porco Galliard... No es como que Marco nunca haya tenido el instintivo pensamiento de que el menor literalmente salía con la copia de su propio hermano, pero es alguien calmado y poco problemático. No es un pensamiento del que creyera que nadie, mucho menos los hermanos, fuese consciente.

Por otro lado, la situación con Jean se había calmado también. Ya no iba de casa en casa durmiendo donde pudiese, vivía en los dormitorios de su universidad y los padres de Marco habían luchado con todo lo que tenían para que Jean acepte su ayuda financiera para los gastos típicos, para que pueda centrarse en su carrera en lugar de repartir el tiempo entre ello y un trabajo.
Tampoco hablaba con sus padres, nunca volvió a verlos ni tenía interés por ello, pero iba a terapia, no tenía más ataques de pánico y solo tenía tics de vez en cuando y en situaciones de mucho estrés. No es como que eso, o lo de Floch, no le afectara más pero había recorrido un largo y muy buen camino para mejorar sobre ello. Marco estaba orgulloso de él.

Se sentía más tranquilo con las cosas así, más en orden, más alegres.

Le gusta su carrera, es bueno en ello y no se arrepiente de elegirla. Su familia ha mejorado tantísimo sobre aceptar su sexualidad que hasta se siente raro pensar en cuando no podían aceptarlo, a ellos les gusta Marcel, a los padres de este les gustaba Marco... A Marco le encanta Marcel.

Como Eres en Verdad | JearminHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora