-alo? kei..
-hola Suo..ya vienes?.. te estoy esperando para cenar ..
-no podré cenar contigo.. llamaba para avisarte que no me esperes para comer. Llegaré tarde esta noche.
-eh? por qué?
-mi jefe ha estado remodelando la tienda y hoy llegó el inmobiliario nuevo...debo subir las viejas mesas y sillas al segundo piso ..desde que ya no vivo ahí, lo convirtió en una bodega.
-quieres que vaya y te ayude?
-no es una mala idea.. el trabajo sería mas rápido.
-bien, espérame ahí.. empacaré la cena para llevarla.
-hey Suo..ya voy a cerrar la tienda..
-está bien jefe..
-recuerdas la distribución nueva que te expliqué?..
-la recuerdo bien jefe, no se preocupe.. quedará todo ordenado..
-bien.. te lo dejo a cargo.. aquí tienes las llaves ..mañana puedes llegar mas tarde como pago por el favor..
-genial!.. gracias jefe.. vaya tranquilo. .todo quedará perfecto..
En la tienda, mientras llegaba kei, Suo comenzó a acomodar todas las mesas junto a la entrada de la puerta para facilitar sacarlas. Pocos minutos más tarde, kei entraba en la tienda.
-ya estoy aquí.. tienes hambre?
-mucha hambre ..perdona por hacerte venir..
-no es nada.. comamos antes de seguir..
Sentados en la barra de cafés, ambos comieron con entusiasmo la sopa de fideos que kei había preparado. Era el único plato que sabía preparar y que se le daba bien hacerlo. Suo lo disfrutaba mucho ya que por lo general era él quien siempre cocinaba. Una vez que terminaron de comer, kei se levantó para lavar los tiestos y volverlos a guardar en el bolso.
-ya apilé las mesas aquí para comenzar a sacarlas.. puedes hacer lo mismo con las sillas mientras yo voy subiendo esto al segundo piso..
-de acuerdo.. empecemos..
Sin descanso, una tras otra las mesas y sillas viejas se iban disponiendo ordenadamente en la improvisada bodega sobre la tienda. Luego de subir todo, comenzaron a desempacar lo nuevo para acomodar, según las instrucciones, la nueva ubicación de las mesas.
Todo quedó como se esperaba y el trabajo ya casi estaba finalizado cuando notaron que aún quedaban un par de bancos viejos en un rincón de la entrada de la cocina.
-subamos esto y estaremos listos..
-te ayudo, vamos..
En la bodega, agotados y sudados , dejaron los bancos a un lado para descansar un momento. Suo se sentó junto a la puerta recostado en la pared mientras kei, apoyado en la ventana ,la abría para que entrara algo de aire fresco.
La imagen de kei junto a la ventana mientras la briza jugaba con su cabello, encendió pensamientos lascivos en la mente de Suo. Notó la polera mojada pegarse al delicado cuerpo de kei haciendo que ésta se volviera traslúcida dejando a la vista lo que se encontraba debajo. Con tal sensual escena frente a sus ojos, se levantó para acercarse y voltearlo contra la pared acorralándolo con una mano apoyada en la pared y la otra sujetando su rostro.
-Suo..? que ..
Antes de dejarlo pronunciar otra palabra, lo besó fervientemente.
El intenso beso dejó a kei sofocado al instante encendiendo un calor en su vientre.
-S..Su..o.. Dijo jadeando.. - que haces?.. aquí no...
Pero Suo no tenía intenciones de detenerse. Continuó besándolo enérgicamente invadiendo con su lengua cada espacio de su boca mientras recorría, con su mano debajo de la húmeda polera, el cuerpo vibrante de kei. Entregado completamente a la excitación del momento, kei no pudo resistir los profundos besos y las caricias que cada vez bajaban más hasta sentirlas tan cerca de su vientre que fue imposible contener un gemido . Suo desabrochó lentamente el botón del pantalón para tener espacio suficiente para friccionar el erecto miembro de kei. Las respiraciones descontroladas nublaban su mente. Suo, incapaz de contener mas sus deseos, tomó a kei y lo recostó en el suelo de la habitación. Quitó completamente sus pantalones para separar sus piernas y quedar frente a él observando el erótico panorama.
-Suo..n..no mires.. Dijo dificultosamente mientras se tapaba el rostro con sus manos avergonzado.
-no te escondas.. déjame verte..
Con las piernas separadas, Suo se acomodó entre ellas y pasó su brazo bajo la pequeña cintura de kei para obtener una inclinación adecuada. Se ubicó cuidadosamente mientras la palpitante zona de kei , esperaba ansiosa recibir a Suo.
- ahhh Suo....por favor.. ahh hazlo... Dijo jadeando impaciente.
Introduciendo su gran y duro miembro poco a poco, la ráfaga de sensaciones que ambos experimentaban era indescriptible. Kei podía sentirlo entrar lentamente en su interior haciendo que su cuerpo reaccionara con espasmos obligando a sus caderas a moverse en busca del cálido roce. Al ver la impaciencia de kei, Suo embistió con fuerza provocando un estremecimiento acompañado de profundos gemidos de súplica y excitación. . Kei recorría con sus manos el escultural cuerpo sobre él hundiendo sus dedos sobre la piel de la espalda encendiendo aún más la fogosidad de Suo. Intentando controlarse para disfrutar más tiempo el placentero momento, tomó las pequeñas manos y las sujetó con fuerza sobre la cabeza de kei impidiéndole liberarlas de su aprisión. Sus cuerpos chocaban cada vez con más fuerza y rapidez. Con cada nuevo empuje, se intensificaba el deseo de ambos de llegar al clímax, hasta que con un gran gemido lleno de satisfacción Suo se tendió agotado sobre kei besándolo con ternura mientras éste vertía su líquido en el pecho de Suo.
Necesitaron varios minutos para recobrar sus fuerzas antes de poder levantarse. Las luces se apagaron y las puertas se cerraron. Ambos salieron del lugar para tomar un taxi y regresar a casa.
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2BLE AMOR
RomansaEn ocasiones la felicidad se encuentra fraccionada...Sólo se puede sentir encontrando y uniendo las piezas que la completan .