XXXV

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El lunes en la escuela el ambiente estaba algo incómodo. Los chicos en la mesa intercambiaban miradas pensando en que decir ante el nuevo invitado y el silencio que dejaba la ausencia del otro. A lo lejos Jungwon divisaba la mesa donde se sentaba antes, allí se encontraba Sunoo hablando con un chico que jamás había visto antes.

El de hoyuelos estaba callado lo que preocupaba aún más a los mayores quienes entre ellos se hacían señas o daban empujoncitos para que alguno se animaea a romper el silencio. Tenía sus ojos cansados y parecía celoso de aquel desconocido.

Sunghoon se encontraba de igual forma, mirando receloso cuando el intruso pasó sus brazos confiadamente por los hombros de su novio y este solo se mantenía con indiferencia permitiendoselo. Wonyoung estaba ausente por una junta del concejo que como presidenta debía llevar a cabo y organizar por lo que no podía preguntarle si lo conocía.

—Es Nishimura Riki, es un alumno nuevo.—anunció Rei ganandose la atención del de hoyuelos y el azabache.—Está en segundo año, hoy me pideron que le de un recorrido por la escuela.

—¿Y cómo es?—indagó Sunghoon tratando de no delatar los celos en su voz, confiaba en Sunoo pero no le gustaba la libertad que se tomaba ese chico con su novio como si se conocieran de toda la vida.—Porque parece que le gusta mucho meterse en el espacio personal de los demás.

—Es agradable.—se encogió de hombros.—Es japonés, sus papás se habían mudado allí para buscar mejores oportunidades.

—¿Y por qué vino aquí?—esta vez fue Jungwon quién habló refunfuñando, parecía como si le quisiera robar a su mejor amigo.

—Son un par de celosos.—la castaña rodó los ojos.—Al parecer sus padres invirtieron en la empresa de un familiar a la que le fue bien así que ahora vino aquí para estar un tiempo con su familia en Corea.

“Se hubiera quedado allí” pensaron ambos fulminandolo con la mirada.

—Siento como si estuvieran hablando de mí.—mencionó Nishimura luego de estornudar por tercera vez.

—O quizás tomaste mucho frío durante tus vacaciones en Rusia, debes dejar de pensar que todo gira alrededor tuyo.

—¿Como que no lo hace?—preguntó frunciendo el seño.—Soy guapo, inteligente y rico. Soy el sueño de todos.

—¿Y por qué no te quedaste en un lugar donde te quieran?

No es que Sunoo odiara a su primo pero no estaba de humor para lidiar con él. Niki era... especial. Tenían personalidades muy diferentes y no estaba para ser niñera de nadie.

—Mis papás dijeron que debo dejar de faltar a la escuela, me querían anotar a una de niños ricos pero,—hizo una pausa pasando su brazo por su hombro y atrayendolo sobre el obteniendo un quejido por parte del contrario.—¿Por qué no venir donde está mi primo favorito?

—¿Por qué no molestas a Wonyoung noona en vez de torturarme a mí?

—Porque está demasiado ocupada como para prestarme atención.—hizo un puchero al recordar como había sido desplazado por su prima.—Además, no puedo ser un desgraciado con ella como lo soy contigo, aunque no lo parezca tengo corazón.

Sunoo suspiró separandose de él y esta vez Niki apretó uno de sus cachetes.—¿Qué diablos crees que haces? Estuviste todo el día tocandome, es perturbador.

—Finge que lo disfrutas, es divertido hacer enojar a tu novio.

Sunoo lo miró con los ojos abiertos en par recordando la existencia de este, se separó bruscamente del japonés llevando su mirada a la mesa ubicada en el medio de la cafetería. Efectivamente allí estaba Sunghoon mirandolos con cara de poco amigos.

Wonyoung [Sunsun]Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora