Apariciones
Harry abrió los ojos sintiendo que el corazón dejaba de latirle, frente a él tenía a Severus, sus ojos negros le veían con el mismo amor de siempre... no, con más amor. Sin embargo, había algo más en ellos, se incorporó alargando su brazo para alcanzarlo, pero justo en esos momentos la imagen desapareció.
El Gryffindor buscó desesperado de un lado a otro, recorrió el cementerio buscando infructuosamente, llamando a Severus, corría entre las tumbas retirándose las lágrimas que no le dejaban ver bien.
— ¡Severus! —gritó angustiado cuando supo que no había nadie en ese cementerio más que él.
Regresó al sepulcro de su pareja y se sentó sobre él, mirando hacia el lugar donde el hombre había estado parado, intentaba revivir el momento, necesitaba comprobar que no había sido un sueño.
— ¡No, no fue un sueño! —gritó negándose a creer lo contrario—. ¡Era él, estoy seguro, era mi Severus!
Sus labios se curvaron en una esperanzadora sonrisa ante aquel pensamiento... Severus se había presentado ante él y si había sucedido una vez, seguramente ocurriría de nuevo, así que ahora, nada ni nadie le separaría de ese lugar hasta que volviera a ocurrir.
XxXxXxXxXxXxXxX
La noche transcurrió lentamente para todos en el castillo, pero nada extraño de todo lo que temían que ocurriese sucedió. Ron y Hermione no se fueron a dormir, se quedaron abrazados junto a la ventana en espera de que llegara el nuevo día, con él les permitirían salir de la sala común y entonces podrían buscar a Harry y asegurarse de que estaba bien.
Cuando amaneció, la Profesora McGonagall abandonó la sala común, pero hechizó el retrato para impedir la salida de nadie, primero había que averiguar que todo estuviese bien y además, que la autorización del Director fuera formulada.
— Tengo miedo por Harry, Ron. —confesó la chica acurrucándose más sobre el pecho del pelirrojo—. Esta noche pudo habernos necesitado más que nunca y no estuvimos con él.
— No pensemos más en eso, Hermi, en cuando se abra el retrato saldremos en su búsqueda... ya verás que todo saldrá bien, amor.
Tuvieron que esperar casi dos horas para que al fin el retrato se abriera y diera paso de nuevo a su jefa de casa.
— Jóvenes, pueden salir, pero tienen prohibido abandonar el castillo, es una orden directa e innegociable del Director, si la rompen, se verán en riesgo de una expulsión.
A nadie le importaba no poder abandonar el castillo, la nieve seguía cayendo y afuera seguramente las temperaturas eran casi glaciares. Ron y Hermione se retrasaron deliberadamente para poder hablar a solas con la Profesora.
— ¿Dónde está Harry? —preguntó Hermione.
— En el cementerio. —respondió la profesora—. Así que, más les vale que obedezcan y no salgan, recuerden que Potter no está bien últimamente.
— Pero... hace demasiado frío afuera. —protestó Ron—. No pueden abandonarlo de esa manera.
— Nadie le está abandonando, Weasley. —refutó molesta—. El Director ha ordenado a Dobby que le acompañe y lleve con él mantas y té caliente, así que no nos queda más que esperar.
Ron y Hermione sabían que con Dobby, Harry estaba en buenas manos, pero luego de pasar toda la noche en la intemperie, era un milagro que siguiera vivo, seguramente estaba débil, tal vez ya habría enfermado.
ESTÁS LEYENDO
Al calor de tu amor
FanfictionUn corazón puro y noble tan sólo esperaba la prueba final para poder liberarse de la misión que le impusieron al año de edad... Pero el destino le cambió todo, ahora tendrá que enfrentarse y superar algo que jamás se imaginó, algo para lo que no se...
