Kim seokjin y Jeon jungkook son ex esposos desde hace 4 años y ambos comparten la custodia de sus dos hijos.
Después de 6 años de casados y de ver que su matrimonio no funcionó, deciden separarse y llevarse bien por el bienestar de sus hijos, pero d...
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Seokjin entró a la habitación de sus pequeños para revisar que estuvieran listos. La fiesta en el departamento de Jungkook por su cumpleaños ya estaba por empezar. No es que a Jin le gustara mucho la idea de llegar temprano, pero los niños querían ser de los primeros en estar con su padre y, aunque por la mañana le hablaron para felicitarlo, ansiaban ser los primeros en abrazarlo.
Quedó en pasar por Jimin y así llegar juntos al departamento. Seokjin veía la emoción de sus bebés y cómo lo apuraban para ya salir. Cuando llegaron por Jimin, este se veía muy radiante, como siempre.
No tardaron mucho en llegar al departamento, que quedaba a no más de veinte minutos. Jungkook buscó un lugar que no quedara muy lejos de sus hijos, para poder llegar rápido en caso de una emergencia.
Al llegar, estacionó su auto y los cuatro bajaron: Chaewon tomando la mano de Jimin y Soobin tomado de su papi. Subieron al ascensor y se bajaron en el piso treinta. Chaewon, apresurada, le pidió a Jimin que la cargara para poder presionar la contraseña y entrar.
En cuanto la pequeña entró, corrió llamando a su papá, y este, feliz, la cargó en brazos, sonriéndole.
—¡Papá! ¡Papá! —gritó.
—¡Princesa! Qué hermosa te ves —dijo Jungkook, dándole un beso en la regordeta mejilla.
—¡Cariño, no corras, por favor! —gritó Seokjin desde atrás.
Todos entraron al lujoso departamento. Aún no había nadie más que el personal que Jungkook había contratado para preparar la comida, acomodar y limpiar todo para la fiesta de esa noche, que más que una fiesta sería una reunión con sus amigos más cercanos.
Seokjin entró junto a Jimin y Soobin. El pequeño caminó tranquilamente hasta su papá, quien lo recibió con un fuerte abrazo.
—¡Papi!
—¡Campeón!
Cuando Jungkook vio a Jin y a Jimin, los saludó, algo sorprendido por la presencia de Park. Sabía perfectamente que él no era precisamente su persona favorita, pero dentro de lo que cabía, Jimin trataba de ser amable con él, aunque nunca supo por qué no era de su agrado.
—Seokjin, pasa y siéntate donde quieras —ofreció.
Seokjin no solía venir a su departamento; de hecho, las únicas dos veces que había estado ahí habían sido para recoger a los niños por algún imprevisto en el trabajo de Jungkook.
—Gracias —sonrió Seokjin, tratando de no mostrar sus nervios.
Le entregó un pequeño obsequio y Jungkook, sorprendido, lo recibió diciéndole que no era necesario. Seokjin insistió en que no era nada y se apresuró a entrar junto a los niños, que parecían más que cómodos en el lugar.